A Alicante ‘ni agua’

Artículo de opinión de Fernando Sepulcre González, exdiputado provincial de Alicante, en el que reflexiona sobre la situación del trasvase Tajo-Segura

Lo han vuelto a hacer. Ha sucedido de nuevo. Parece que el odio que le profesa el actual gobierno socialista de España a en Alicante no tiene límite: Ni las agencias (la Aeroespacial y la de Inteligencia Artificial) vendrán a nuestra provincia, ni tendremos inversiones estatales (seremos la última provincia de toda España), y parece que todos los trasvases de las distintas cuencas (Tajo, Júcar y por descontado, el Ebro) están ya sentenciados de muerte.

La consigna “¡A Alicante, ni agua!” parece que se ha extendido por todos los ministerios, comenzando, como no, por el de Transición ecológica, que dirige la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera Rodriguez. ¿Qué le hemos a esta señora para que no nos deje de machacar continuamente? ¿no le tratamos bien durante esas vacaciones que pasó en nuestra costa? ¿alguna empresa alicantina le denegó una petición de empleo a su marido?. Somos muchos los que no entendemos el porqué de tanta inquina con esta provincia, al margen evidentemente de su radical deriva ideológica.

Dice el evangelio de San Mateo “no os afanéis por el día de mañana. Porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal”

Y ¿Cuál ha sido el último “mal” que nos ha infringido la señora Ribera?: Pues resulta que, con nocturnidad y alevosía, ha quitado la subvención al agua desalada, esa agua que será la única que nos va a quedar dentro de poco. Triplicar el precio de este bien tan necesario para nuestro consumo y para nuestros agricultores supone ya LA SENTENCIA DE MUERTE PARA NUESTRA AGRICULTURA.

Pero no nos preocupemos demasiado, nuestro gran presidente y héroe provincial Ximo Puig ¡ha enviado una carta de queja a la vicepresidenta! porque se siente engañado. Uy. Uy, ¡que miedo debe estar pasando en estos momentos Ribera!. No me gustaría estar en su piel después de que super Puig le haya llamado la atención.

¿Cómo puede un profesional de la política, con tantos años de experiencia en el oficio como Ximo Puig, dejar que le engañen una vez sí y otra también? ¿o es que es él el que no se cansa de engañar a los alicantinos?, porque tanta inutilidad ya nos hace sospechar.

Un buen amigo mío le llama a Puig, TIMO PUIG, y lo argumenta diciendo que timar es engañar a una persona en una venta o trato con promesas que no se van a cumplir. ¿no os suena esto?

Alguien, quizás Abraham Lincoln decía: “se puede engañar a todas las personas una parte del tiempo, y a algunas siempre, pero no puedes engañar a todas las personan todo el tiempo”

¡Basta ya de calmar, adormecer, apaciguar, pacificar o aquietar a los alicantinos! No se consigue nada chillando, dice Puig, ¡la única solución es dialogar y llegar a acuerdos!. Pero que dialogo ni que narices. Si al gobierno de Sanchez sólo le inquieta el que salga la gente a protestar a la calleo o que `pueda perder votos. El presidente socialista de Castilla la Mancha, Emiliano García-Page, que es el que más grita, es quien más consigue. Y no hablemos de los catalanes o los vascos. O si me apuran de Teruel Existe.

Además, no deberíamos estar hablando del precio del agua desalada, sino del robo de los trasvases (y también incluyo el del Jucar y aquí no se puede escaquear Ximo)

– Porque en España hay agua suficiente (a pesar del cambio climático) para todos los españoles, y cerrar los trasvases es sólo una cuestión de política de ciertas comunidades autónomas insolidarias y de personas con ideologías radicales y sectarias.

– Porque a la frontera portuguesa llega más del doble del caudal mínimo de agua establecida en el acuerdo entre los dos países.

– Porque las inversiones en infraestructuras ya llevan tiempo realizadas (también las del Júcar, del que por cierto estos días estamos conociendo que se benefició también el PSOE a través del cobro del 5% en el caso AZUD). Sería un desperdicio absoluto no utilizarlas.

– Porque no se puede condenar a la extinción de todo un sector tan importante de la economía de nuestra provincia (y la de Murcia), como es el sector agroalimentario.

– Porque España y Europa necesitan a la “huerta de Europa”. La agricultura es un sector estratégico, aunque no lo quiera ver Ribera y no lo entienda Puig. Sino veremos que pasa en la siguiente `pandemia o en caso de extensión del conflicto (Dios no quiera) militar en nuestro continente (¿A quién le pediremos los tomates, los melones, las alcachofas, etc?)

– Porque condenar el sector es dejar sin trabajo a unas 25000 personas de la provincia

– Porque condenar al sector es abrir el paso a la desertización, a los pelotazos urbanísticos y a los huertos solares

El próximo día 11 de enero hay una concentración en Madrid de regantes y empresarios en defensa del trasvase Tajo-Segura. A ver si somos capaces de lograr que sea ruidosa y multitudinaria, y evitar que sea un absoluto fracaso, como las dos últimas convocadas en Alicante, ante de subdelegación del Gobierno en protesta por las bajísimas inversiones del Estado en la provincia.

O presionamos y nos hacemos escuchar de forma que podamos llegar a inquietar al Gobierno y a Puig ahora que se aproximan las elecciones, o tendremos que ir pensando en soluciones tan esperpénticas como por ejemplo cobrar una tasa al baño en las playas a los turistas de las comunidades que nos niegan el agua, para con ese dinero recaudado subvencionar a nuestro sector agroalimentario.

ALICANTINOS, ¡ESTA VEZ TENEMOS QUE MOVILIZARNOS MASIVAMENTE PARA EVITAR NUEVOS AGRAVIOS A LA PROVINCIA!

Con los paños calientes de Puig poco o nada vamos a conseguir para la provincia.

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