La azulejera Todagres plantea un ERE para su plantilla por la crisis  energética

El fabricante histórico de Vila-real, con una plantilla con cerca de 170 trabajadores, cerrará sus puertas al ver inviable su viabilidad.

Todagres, fabricante de porcelánico con sede en Villarreal, y con más de 50 años en el sector azulejero, ha presentado un expediente de regulación de empleo (ERE), que inicia la próxima semana el periodo de consultas.

Los desorbitados precios del gas se cobran su primera gran víctima en la industria cerámica de Castellón. La histórica Todagres, que ya arrastraba pérdidas en los últimos años y propiedad del Grupo Fuertes, prepara el cierre y negocia un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para los cerca de 170 trabajadores de su plantilla.

La empresa de Vila-real comunicó ayer al comité de empresa su intención de iniciar las negociaciones para realizar ese expediente de regulación, después de que la firma cancelase a última hora su presencia en Cersaie, la principal feria del sector cerámica que se celebró en Bolonia (Italia).

Será en los próximos días cuando se sepa el futuro de la firma, que ya arrastraba problemas financieros antes de la pandemia de coronavirus. Además, hay otros precedentes de incidencias en el año 2008, cuando parte del accionariado de Todagres instó a un concurso de acreedores a la empresa azulejera Seporsa, pese a compartir socios.

De confirmarse los peores presagios, sería la primera empresa que cae en este periodo marcado por la crisis energética.

La fábrica fue una de las pioneras de la industria cerámica española en entrar en porcelánico técnico y entre sus fundadores se encontraba José Soriano, uno de los socios de Porcelanosa.

La patronal del sector, ASCER, viene advirtiendo desde hace tiempo de los riesgos de la fuerte subida del gas, su principal energía cuya alza puede hacer que este año ese coste llegue a suponer uno de cada dos euros que factura el sector español, el mayor productor de Europa.

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