La red de bibliotecas de València participa en el programa “bibliotecas que alimentan”

El objetivo es ofrecer espacios de información y reflexión en torno a la alimentación sana y sostenible.

AVL

La Red de Bibliotecas Municipales colabora con el programa «Bibliotecas que Alimentan», una iniciativa que tiene por objetivo que las bibliotecas públicas se conviertan en «lugares de producción de conocimiento y participación ciudadana en torno a la alimentación sana y sostenible, convirtiéndolas en auténticos activos en salud». La concejala de Acción Cultural, Maite Ibáñez, ha explicado esta iniciativa, un proyecto de Educación para el Desarrollo promovido por Justicia Alimentaria y financiado por la Conselleria de Participación, Transparencia, Cooperación y Calidad Democrática y por el Ayuntamiento de València.

Durante los próximos meses, las Bibliotecas Municipales de València incluirán en sus programaciones charlas sobre los impactos sociales y ambientales de la alimentación industrial, y sobre las propuestas de la agroecología para dar respuesta a la malnutrición y a la crisis ecológica. Las próximas charlas se llevarán a cabo los siguientes días: 8 de febrero en la biblioteca municipal Matilde Ramos (El Castellar- l´Oliveral), 10 de marzo en la biblioteca Joaquin Martí i Gadea (Quatre Carreres), y 22 de abril en la biblioteca Clara Santiró i Font (Sant Marcel.lí). También se impartirán talleres, como el titulado “Planifica un menú saludable y sostenible”, que se impartirá los días 9 de febrero, 8 de marzo, 21 de abril y 6 de mayo, en las bibliotecas municipales Casa de la Reina, Matilde Ramos, Joaquin Martí i Gadea y Clara Santiró, respectivamente.

El proyecto incluye también la celebración de las actividades en línea, mientras la situación sanitaria no permita los encuentros presenciales. En la iniciativa participan también las bibliotecas públicas de Gandía, Godella y Potries. Tal como ha explicado la concejala de Acción Cultural, Maite Ibáñez, «las bibliotecas municipales también juegan un papel importante en la sociedad para avanzar en la mejora de los hábitos saludables, por ello, nos sumamos a colaborar con este tipo de proyectos que contribuyan a la construcción del pensamiento crítico en relación al actual sistema alimentario».

Además de esta programación, la biblioteca Matilde Ramos acogerá de manera paralela la exposición itinerante titulada «Recuperem la bona alimentació»; y asimismo todas las bibliotecas promoverán un concurso de microrrelatos sobre la temática alimentaria, con la colaboración del Ayuntamiento de Godella.

El proyecto «Bibliotecas que Alimentan» comenzó el pasado diciembre con un curso destinado al personal de los centros participantes, dirigido a aumentar sus conocimientos sobre el sistema alimentario y facilitarles recursos bibliográficos y educativos relacionados con la agroecología, la soberanía alimentaria, el cambio climático y el ecofeminismo, entre otros asuntos relacionados con el derecho a la alimentación.El curso, impartido por personal de Justicia Alimentaria, contó con la participación de Marcos García, director de MediaLab Prado, referente en innovación en el ámbito bibliotecario y experto en la creación de laboratorios ciudadanos para la puesta en marcha de proyectos culturales abiertos.

En febrero se celebrará una nueva edición del curso, en este caso para personas colegiadas del Col·legi Oficial de Bibliotecaris i Documentalistes de la Comunitat Valenciana (COBDCV) y personal de la Xarxa Electrònica de Lectura Pública Valenciana (XLPV).

La concejala Ibáñez se ha hecho eco de los datos de Justicia Alimentaria sobre las enfermedades asociadas a una mala nutrición que, ha afirmado, «no afectan a todo el mundo por igual, sino que se ceban con las personas con menos recursos culturales y económicos». «Para hacer buenas elecciones alimentarias es necesario tener acceso a la información; y en este sentido, las bibliotecas públicas garantizan el acceso libre y gratuito a la información de todos los colectivos, por lo que son espacios clave para acceder a los colectivos más vulnerables. Desde esta perspectiva, las bibliotecas públicas pueden tener un papel importante en la formulación participativa de alternativas ecosocialmente viables», ha explicado.

Según esta ONG, las enfermedades causadas por una alimentación insana «son cada vez más frecuentes: sobrepeso, obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares, etc. La transición alimentaria a dietas industriales tiene también graves efectos ambientales como la deforestación, la destrucción de ecosistemas o el cambio climático. Algunos de estos problemas figuran entre los principales Objetivos de Desarrollo Sostenible de nuestro tiempo. Es necesario repensar la forma en que producimos, distribuimos y consumimos alimentos».

- Advertisement -