La ciudadanía puede hacer propuestas hasta el domingo a los proyectos de diseño del Parque de Desembocadura

El alcalde anima al vecindario a participar para “mejorar” y “llegar al máximo consenso” en “un proyecto muy importante para València”

El vecindario puede hacer aportaciones hasta este domingo, día 8, a las cinco propuestas finalistas del concurso de diseño internacional de proyectos para la creación del Parque de Desembocadura, de las que saldrá el plan para dar solución a la conexión verde del cauce del Túria con los Poblats Marítims.

El alcalde, Joan Ribó, ha animado a la ciudadanía a participar para “mejorar” y “llegar al máximo consenso” en “un proyecto muy importante para València”.

Las propuestas finalistas seleccionadas por el jurado son las tituladas Ombra, riu i conviu; Sendes d’aigua; Riu-diversitat; (Con)fluir, i Verd-marí. Tal como preveía el proceso de participación incluido en las bases del concurso, las cinco se exponen públicamente, de manera presencial y digital, con objeto de que la ciudadanía y las organizaciones que lo consideren hagan llegar observaciones y sugerencias que permitan enriquecerlas. Los proyectos se pueden ver en la plaza del Ayuntamiento y junto al Edificio del Reloj, en la Marina de València. Además, son accesibles a través de una web municipal creada al efecto.

El alcalde ha instado al vecindario a contribuir por las implicaciones que el Parque de Desembocadura tiene en el municipio. En primer lugar, “acabar el parque del río Túria, uno de los más importantes de Europa en estos momentos”, con más de 123 hectáreas, casi diez kilómetros y usos muy diversos. Por otro lado, supondrá la conexión con la Albufera.

Asimismo, “todos los problemas que la ampliación del puerto ha causado a Natzaret de alguna manera se palían y la gente de Natzaret puede decir que sí que se ha quedado sin playa, pero tendrá un río de calidad y un parque de los mejores de València”. En este contexto, el alcalde ha agradecido al Puerto de València la cesión de casi 80.000 metros cuadrados de terrenos y la aportación económica que realizará para la infraestructura verde.

Los equipos redactores podrán incorporar las aportaciones ciudadanas a la hora de redactar los proyectos en la última fase del concurso, que concluye el próximo 3 de febrero. Una vez recibida toda la documentación, el jurado emitirá la decisión definitiva en torno al mes de marzo. El ganador será premiado con la adjudicación del contrato de redacción del proyecto y dirección de obra de la primera fase: las 9,3 hectáreas que llegan al puerto, con un presupuesto de 16,7 millones de euros, de los que la Autoridad Portuaria aportará una parte. Se estima un plazo de ocho meses para la redacción del proyecto desde que se firme el contrato, y un plazo de ejecución de 24 meses desde la adjudicación.

Con el Parque de Desembocadura se plantea una visión conjunta de todo el Jardín del Túria. El ámbito de actuación del futuro parque comprende 245.000 metros cuadrados, desde el puente de Assut de l’Or hasta Natzaret, y supondrá una inversión de alrededor de 35 millones de euros.

Las cinco propuestas

La propuesta presentada con el lema Ombra, riu i conviu desarrolla una infraestructura verde-azul ordenada a lo largo de todo el ámbito e incorpora recorridos ciclistas y peatonales.

Es un corredor ecológico que potencia las relaciones ambientales con la huerta, además de la integración con la ciudad. El trazado de la lámina de agua es irregular, y se disponen pasarelas de madera a modo de pequeños embarcaderos, intercalando alguna zona de playa.

La finalista Sendes d’aigua plantea la presencia del agua, que se manifiesta a través de diversos elementos, como acequias, marjales, río y playa, diferenciando el tramo entre el Assut de l’Ord y la salida al mar, del tramo que se propone en Natzaret, donde se disuelve el río recreando la playa simbólica del barrio y las acequias de la ciudad.

Además, plantea, en todo el recorrido del río, canales secundarios en paralelo con el principal, generando islas que se constituyen como espacios de inundación frente a las grandes avenidas.

La tercera propuesta, Riu-diversitat, presenta tres paisajes para la renaturalización del Túria como hilo conductor, con un parque de ribera en continuidad con los tramos anteriores del cauce, un parque de huerta con la incorporación de parcelaciones en respuesta a la trama ya edificada, y finalmente el Parque del Mareny, que pone en relación a la ciudadanía con el mar.

El proyecto (Con)fluir incorpora paisajes de ribera a lo largo de toda el cauce, que se articulan a continuación con el paisaje mediterráneo, donde se sitúan praderas de esparcimiento o espacios programables. En la zona de Natzaret se genera un espacio deprimido en contacto con la lámina de agua de la propia salida al mar, a modo de playa fluvial inundable. Propone adicionalmente en esta zona una barrera natural de protección con el área portuaria.

Finalmente, Verd-marí plantea un primer paisaje fluvial en el que se ramifican y extienden los flujos de agua en humedales con vegetación de ribera para la depuración del agua. Este paisaje se transforma en un paisaje portuario que se renaturaliza, y que culmina en un tramo final sin presencia de agua, donde se recrea el paisaje de la Devesa, con topografía suave como barrera frente a la zona portuaria.

Las recomendaciones del jurado

El jurado está integrado por el alcalde, Joan Ribó; la vicealcaldesa y concejala de Desarrollo y Renovación Urbana, Sandra Gómez; el presidente de la Autoridad Portuaria, Aurelio Martínez; y, como novedad, cuenta con un representante de la Federación de Asociaciones de Vecinos de València.

También forman parte arquitectos e ingenieros en representación del Ayuntamiento; del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos; del Colegio Territorial de Arquitectos; de la Conselleria de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, y de la Autoridad Portuaria de València, así como una persona experta en perspectiva de género.

En el acta del jurado se incluyen una serie de recomendaciones a los concursantes que deberán tener en cuenta al desarrollar el anteproyecto de la última fase: la revisión de las propuestas para que no condicionen el desarrollo de sectores urbanizables como el Grau, otros corredores funcionales o ecológicos, u otras infraestructuras previstas; el estudio de las conexiones inferiores y pasos de itinerarios bajo los diferentes puentes dentro del ámbito; que se dé una respuesta adecuada a la continuidad del jardín actual en el entorno del Ágora; ofrecer soluciones de conexión con el entorno terciario planteado en los muelles del Puerto, frente a Natzaret, y representar el paso de la línea L10 de tranvía a su paso por el puente de Drassanes hacia la Marina.

CatalàEspañol