Compromís interpela a la Ministra de Industria por la falta de atención al sector cerámico y las ‘raquíticas’ ayudas

Baldoví ya ha alertado del peligro de deslocalización de empresas afines a la cerámica por una factura energética que no compensan ni palian unas medidas fiscales que España no aplica y que merman la competitividad del sector con el riesgo de perder mercados

Atender las demandas del sector del azulejo de una forma directa y hacerlo además estableciendo medidas fiscales concretas que permitan reducir cargas, de modo que no dejen a esta industria española en situación de desventaja frente a sus competidores europeos, son algunos de los argumentos que ha esgrimido el diputado por Compromís, Joan Baldoví, este miércoles en Madrid en una interpelación directa a la Ministra de Industria.

Baldoví ha presentado de manera formal y pública esta petición, con carácter de urgencia donde entre otras cosas ha expuesto cómo otros países como Italia tratan de paliar los efectos de la desmesurada factura energética aplicando una fiscalidad extraordinaria. Estas medidas permiten que, sin suponer una salida directa de capital de las arcas estatales, las empresas reduzcan sus cargas y por tanto puedan compensar los sobrecostes de manera que no repercutan en sus productos y en consecuencia en sus mercados.

De hecho, el diputado valenciano, ha cifrado en 975 millones de euros “ese ahorro fiscal en en manos de las empresas italianas que pueden suponer un vuelco decisivo que les permita conquistar mercados ahora en manos de nuestras empresas”, ha señalado.

Pero además del argumento de la pérdida de competitividad, Baldoví ha incidido de nuevo en lo que podría suponer, incluso para la aportación al PIB, la caída del sector del azulejo. Reiterando, además, el peso que supone en el sector industrial valenciano y en especial en la provincia de Castellón. “Uno de cada tres empleos del total provincial se encuentran en el sector cerámico”, ha recordado.

Por otro lado, en cuanto a las ayudas aportadas a esta industria por el gobierno de España las ha tildado de “raquíticas”. Sin dejar de hacer mención a “las dificultados que están teniendo los representantes para llegar a alguien que tenga poder de decisión dentro del Ministerio”.

A esta intervención con propuestas y cifras que interpelaba a la la ministra, Reyes Maroto le ha contestado, refiriéndose a las ayudas generales que se otorgaron durante la pandemia a la industria valenciana, elogiando lo que representa esta industria, haciendo referencia a su reinvención en crisis anteriores como la de la construcción e incluso desviando las preguntas hacía temas paralelos como el tejido empresarial valenciano o incluso con referencias a los artistas falleros.

Maroto se ha referido a los “28 millones de euros de los que más de un centenar de empresas valencianas se han beneficiado”, y ha sacado pecho de su “interlocución directa con el sector”.

De hecho, en términos de concreción, ha anunciado que “antes de finales de año” se volvería a realizar “un nuevo apoyo al sector cerámico” y la aprobación del PERTE de descarbonización industrial que también va a beneficiar a esta industria

Alerta sobre la deslocalización de las industrias

Como último argumentario, Baldoví se ha referido también al fantasma de la temida deslocalización y ha concretado en la intención de trasladar sus fábricas fuera del territorio nacional de algunas grandes y potentes industrias vinculadas al tema de los esmaltes del sector azulejero.

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