¿Magdalena 2022?

La opinión de Vicente Cornelles, periodista y escritor

Con unos excelentes datos en lo relativo al coronavirus (Asturias ha alcanzado la nueva normalidad) y la consiguiente relajación en las restricciones impuestas por las autoridades sanitarias, se abre un nuevo escenario lleno de optimismo y buena ventura.

Las administraciones, especialmente locales, van tomando decisiones que, no solamente van acercando a la gente a su vida habitual anterior a la pandemia, sino que ofrecen respuestas a muchas de las interrogantes que se formulan los ciudadanos. Por ejemplo, en Castellón, ¿habrá Magdalena 2022?. En muchas localidades de la provincia se están celebrando ya -con algunas limitaciones-sus fiestas tradicionales.

Los buenos datos de la crisis sanitaria han llevado ya a que diversas ciudades den vía libre a la celebración de sus manifestaciones más populares, y la alegría desbordada de las miles de personas implicadas en estos acontecimientos festivos.

Es el caso de Sevilla con su Semana Santa, que regresará dos años después a las calles hispalenses; o Alcoy, que podrá vivir de nuevo sus Moros y Cristianos, o Cádiz y su Carnaval, aunque trasladado a junio. En el caso de Valencia y sus Fallas ya se dió por hecho que regresaban en marzo después de las atípicas fiestas josefinas de septiembre.

La alcaldesa de Castellón, Amparo Marco, quien puede presumir de prudencia y equilibrio en la gestión de la pandemia en la capital de la Plana, acertadamente, convocó para el mes de enero un encuentro con el ‘mon de la festa’ para decidir cómo y en qué condiciones se podrían celebrar o no las fiestas magdaleneras. Sin embargo, los tiempos, en este serio juego de las especulaciones, podrían cambiar.

Para el 2 de octubre está convocada la ansiada y esperada Asamblea de Fiestas, el foro que representa a todas las personas, colectivos e instituciones vinculadas a las fiestas mayores de la capital de la provincia.

Sin enmendarle la plana a Marco, ni pretender modificar su agenda (Dios me libre), sería como muy estimulante (por no decir bonito que puede sonar cursi), en una lección de futuro esperanzador y reencuentro ciudadano, que anunciase en esta convocatoria festera que sí se celebrará Magdalena, y que la comisión del 75º aniversario comenzase a trabajar en unos festejos que, a buen seguro, serán los más anhelados y triunfantes de la historia por todas las circunstancias que rodearon la suspensión de los festejos del 2020 y 2021.  

Por supuesto, desde la sensatez, sabiduría y aplomo. Y así lo ha demostrado la ciudad de Castellón durante casi dos años de incertidumbre. Más aún cuando la experiencia de los actos del 8 de septiembre resultó un éxito tanto de participación como de garantizar y extremar las medidas de seguridad.  Per Castelló.

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