Crece la oposición ciudadana a la línea de muy alta tensión (MAT) que cruzará 16 municipios de Castellón

Pese a las altas temperaturas de este fin de semana, se han mantenido las movilizaciones contra la construcción de las torres que pasarán por espacios como Atzaneta, Borriol o la Renegá en Oropesa

Oropesa, Atzeneta o Borriol, han sido algunas de las localidades donde este fin de semana y pese a la fuerte ola de calor que ha padecido el territorio, se han mantenido las protestas contra la línea de muy alta tensión (MAT), iniciada ya, que cruzará la provincia, desde Morella a Almassora.

Así, una marcha en bicicleta el sábado des d‘Atzeneta a Borriol, y una ruta por la vía verde y una concentración en Oropesa, donde el trazado también amenaza el espacio y el paisaje de la Renegà, han puesto en evidencia que continúa la oposición a un macroproyecto que sigue avanzado pese a ocasionales protestas que logran trascender a los medios de comunicación y hacerse un espacio propio para informar a la ciudadanía.

Y es que resulta curioso, si más no, como, a pesar de tratarse se de la implantación de una línea de muy alta tensión (400KV), que implica 189 torres eléctricas, con una altura de entre 45 y 72 metros aproximadamente, es decir, más del doble de las actuales de alta tensión, que atraviesa 16 municipios de la província y que implica un recorrido de 86.7 kms, miles de personas a quien les repercutirá directamente, aún desconocen cómo puede cambiar su entorno y sobre todo de qué manera les va a afectar.

De hecho, cada vez que se monta una mesa informativa o aparecen las siglas MAT o las pancartas de protesta de “No a la MAT” en un municipio en el que está prevista la construcción de estas macrotorres en su entorno, aún sorprende la gran cantidad de vecinos que desconocen de qué se trata, a pesar de que el proyecto de la red eléctrica sigue avanzando y todas las espectativas en este momento están en la fuerza que la opinión pública, una vez conocedora de los detalles puede aún tener.

Un cambio de trazado y protestas olvidadas

De momento, la esperanza de poder paralizar un proyecto ya iniciado, parece estar en manos de la presión que la sociedad pueda hacer. Si bien es cierto que muchas de las protestas ciudadanas que ya se hicieron en localidades como La Mata, en la comarca de Els Ports, quedaron aparentemente olvidadas, más allá de la anécdota de ver como pequeñas localidades se unían contra la idea de tener una línea de muy alta tensión a poco más de 400 metros de sus casas, también lo es que el trazado original previsto ya ha tenido que variarse, entre otras cosas, por la presión vecinal.

Por otro lado, al margen de posturas políticas y económicas, también crece el descontento de la población a medida que lo hace la información de la que disponen los ciudadanos.

De hecho, descubrir la deforestación que implica la construcción de cada una de estas torres, con cortafuegos a 120 metros alrededor de la construcción, el impacto visual enmedio de montes y sierras o parajes naturales y incluso la depreciación del valor de los inmuebles cercanos al encontrarse en las proximidades de pun punto de MAT que, según determinadas voces, puede repercutir en efectos negativos para la salud, parece que está convenciendo mucho más que la argumentación de la afección medioambiental.

Sea como sea, de momento, el goteo de informaciones sigue calando en redes sociales y cada vez son más personas quienes se interesan no sólo por el trazado sino por la repercusiones indirectas de un proyecto que avanza pero cuyas últimas jugadas aún podrían estar por decidir.

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