Cucala (PSPV-PSOE) denuncia las graves deficiencias del servicio de socorrismo de Alcalà de Xivert-Alcossebre

La regidora socialista explica que “hay menos socorristas en las playas de los especificados en el pliego y falta material para asegurar el correcto funcionamiento de la vigilancia”

La regidora del PSPV-PSOE de Alcalà de Xivert-Alcossebre Sara Cucala denuncia las graves deficiencias del servicio de socorrismo de las playas del municipio. La socialista explica que “a lo largo del verano muchos días ha habido menos socorristas de los especificados en el pliego y falta material tanto para los trabajadores y trabajadoras como para atender a los usuarios y usarías y asegurar el correcto funcionamiento de la vigilancia”.

Desde que empezó la temporada estival, la empresa responsable del socorrismo en las playas de Alcalà de Xivert-Alcossebre acumula abundantes faltas leves e, incluso, graves, que ponen en peligro la seguridad de los usuarios y usuarias así como de los mismos trabajadores y trabajadoras, lamenta Cucala. “Además de la falta de socorristas, algunos días en la playa del Moro no había tablero espinal en caso de que alguien lo hubiera necesitado”, comenta la regidora.

Por si no fuera suficiente, añade Sara Cucala, “nos consta que a veces no hay walkie-talkies y los y las socorristas se ven obligados a utilizar sus móviles personales para poderse comunicar entre ellos, los trabajadores no disponen de EPI para protegerse y la empresa solo les ha facilitado cuatro mascarillas quirúrgicas para todo el verano”.

Desde el Grupo Municipal Socialista denuncian que “el amarraje de la embarcación del ser-vicio de vigilancia no cumple la normativa, de hecho, el 26 de julio la barca se soltó de la boya, a causa de una fuerte ráfaga de olas y salió disparada a una alta velocidad pudiendo ocasionar daños muy graves a los bañistas de la playa. La solución de la empresa ha sido responsabilizar al patrón y despedirlo”. Hay que recordar que el verano pasado el portavoz socialista en el municipio, Joan Ronchera, ya denunció las irregularidades del servicio, la queja acabó en un expediente sancionador que el portavoz define como “una multa ridícula”.

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