La Diputació de València recibe el premio al mejor proyecto de desarrollo sostenible

El mayor programa inversor en la historia de la Diputación ha ayudado a los municipios a realizar 1.543 actuaciones que cumplen ODS en clima, saneamiento o energía, destinando 146 millones de euros

El Congreso Nacional de Innovación y Servicios Públicos ha reconocido el trabajo de la Diputació de València en materia de desarrollo sostenible premiando el proyecto de inclusión de la Agenda 2030 en su Plan de Inversiones provincial.

El evento organizado por el Ayuntamiento de Madrid y el Club de Innovación, un ente que fomenta la interacción entre administraciones y empresas para mejorar los servicios públicos, cuenta con la colaboración del Gobierno de España, la Unión Europea, la FEMP, el Centro Criptológico Nacional y la Casa de la Moneda, entre otros organismos.

El jefe de servicio de Cooperación Municipal, Pedro Domingo, y la jefa de sección del área, Lucía Imbernón, recogieron este miércoles el premio CNIS 2022, en la categoría de mejor proyecto de consecución de los ODS, en La Nave de Madrid, lugar que ha acogido la doble jornada de la decimosegunda edición de los galardones del Congreso Nacional de Innovación.

Es es la segunda ocasión que el departamento provincial de Cooperación presenta proyectos al certamen nacional de innovación, que esta vez ha premiado la evolución de los planes de inversión de la Diputació de València, con criterios objetivos de distribución de las ayudas que han incorporado hasta seis ODS de la Agenda 2030.

En este sentido, la corporación incentiva la inversión de los ayuntamientos en actuaciones de mejora de redes de agua potable y saneamiento, energías renovables, ciudades y comunidades sostenibles y acciones por el clima, entre otros proyectos.

Evolución del plan de inversiones

El cambio de paradigma en la gestión de los fondos provinciales se inició en la legislatura 2015-2019, con la introducción de criterios objetivos como la población, el número de desempleados, el coste de la prestación de los servicios, disponer de planes de igualdad, pertenecer al Pacto de Alcaldías por el cambio climático o la existencia de núcleos históricos como cuestiones a tener en cuenta a la hora de distribuir las ayudas de forma más justa, huyendo de la arbitrariedad, en el marco de un plan inversor que aglutinaba en un único programa diferentes subvenciones para disminuir la burocracia y que primaba la autonomía de alcaldes y alcaldesas a la hora de decidir los proyectos a ejecutar en cada municipio.

En 2019 se dio un paso más y se duplicó la asignación al principal plan inversor de la Diputación, de carácter bianual y con una dotación de más de 150 millones de euros e incidencia en los 266 municipios, las tres entidades locales menores y las mancomunidades de la provincia.

La mejora llevó aparejado el reto de la recuperación verde, con nuevos incentivos incluidos en la fórmula de distribución de las ayudas, caso de las actuaciones en parajes naturales y la mejora o construcción de nuevas zonas verdes.

Fruto de la introducción de nuevas variables en la fórmula de reparto, la institución que preside Toni Gaspar ha conseguido que los ayuntamientos y mancomunidades de la provincia planifiquen más de 1.500 actuaciones que cumplen con los ODS en el marco de los planes de inversiones 2020-21 y 2022-23, con un gasto global de 146 millones de euros.

Este impulso a los planes de movilidad y desarrollo urbano sostenible, que incluyen proyectos específicos como el registro de variables meteorológicas o la monitorización de la calidad del aire, ha permitido a la Diputación recibir el reconocimiento nacional a sus políticas verdes implantadas en la gestión, en este caso a través del servicio de Cooperación y las ayudas concedidas a los consistorios.

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