El ocio nocturno, pendiente del levantamiento de restricciones ‘en el último momento’

Rubén Hüertes es propietario de un negocio de hostelería y sigue a la espera de conocer las nuevas medidas sanitarias.

Rubén Hüertes es propietario del Siete7 Lounge Bar en Alicante, y es uno de los miles de hosteleros afectados desde que se inició la pandemia. Lo que iban a ser 15 días, se ha convertido prácticamente en un año y medio de incertidumbre. “No sabías qué iba a ser de ti, ni de tu negocio. Nunca hemos sabido nada, siempre hemos estado con miedo y temor“, asegura Rubén.

Toda esta situación le ha pasado factura. “Las autoridades nos machacaron. Nada tenía sentido, porque la hostelería tenía medidas muy duras“, critica Rubén. Además, denuncia que mientras la hostelería sufría duras restricciones, se veían a diario aglomeraciones en transporte público o supermercados.

Respecto a estas medidas sanitarias, Rubén las califica como “cuestionables”. Además de confusas. Y es que, “según quién las leyera, se podía interpretar de una forma u otra”, explica. También cuenta, como anécdota, las visitas de la Policía en su establecimiento. “Eran medidas que tú leías, entendías una cosa y la policía te decía todo lo contrario”.

Además, en defensa de la hostelería, este propietario de uno de estos negocios asegura que “en hostelería hay mucha más limpieza y la gente toca menos las cosas que en un supermercado. Cada vez que coges una cosa y la dejas, no veo a nadie que lo desinfecte”, añade.

Otra cuestión es el cumplimiento de las normas. “El querer llevar a rajatabla las normas y hacer las cosas bien, me ha repercutido en muchos clientes que no han venido. Se han ido, porque en otros sitios les dejaban hacer lo que les diera la gana”, afirma de forma contundente. Pero es que, las medidas “han sido ridículas”. Al principio, con un 50% de aforo en terrazas, yo tenía siete mesas. ¿Qué hago con siete mesas? Es absurdo”.

Un año y medio muy complicado, en el muchos empresarios, como Rubén, han visto cómo desaparecían sus ahorros. “Ha sido desastroso para mi economía. Me he comido todos mis ahorros. No hay derecho”, explica. Además, denuncia que solicitó todas las ayudas de la Comunidad Valenciana “y no he recibido ni un céntimo“. Únicamente ha recibido una ayuda del Ayuntamiento de Alicante, pero, es que además denuncia que el Gobierno de la Comunidad Valenciana “estaba actuando de prestamista, ofreciendo créditos, no ayudas”.

Aumentaban las medidas y caía la facturación

Rubén asegura que durante mucho tiempo ha facturado únicamente un 30% de lo que solía facturar. “Y mis gastos eran prácticamente lo mismo”, afirma, a pesar de intentar reducir al máximo los gastos. “El alquiler seguía siendo el mismo, seguía teniendo facturas de antes… Todo se acumuló”, añade.

Por otro lado, Rubén cuenta a Diario de Alicante que recibió, en el primer confinamiento, una ayuda de 600€. “¿Qué hago con 600€? Si solamente de casa pago 750€, estaba manteniendo a mi madre, la gestoría, alquileres, luz, agua, comer…”. Además, Rubén está convencido de que la dureza con la hostelería se ha utilizado “para atacar al autónomo y pequeño empresario, que somos los que peor lo hemos pasado”.

Cerca de cumplir los seis años con su negocio en marcha, Rubén está a la espera, con incertidumbre, de qué va a suceder en los próximos días. “Han dicho que van a quitar todas las restricciones. ¿Qué queda por quitar? Está todo en el aire“, asegura. “Yo no sé qué hacer, qué va a pasar. Estamos a la espera, viviendo sin saber qué va a ser de mi y mi negocio”, explica Rubén, al que le parece “increíble cómo han reventado la hostelería, uno de los motores de la Comunidad Valenciana”.

A pesar de las dificultades, a pesar de que este último año y medio “ha sido un quebradero de cabeza, les guste o no, la hostelería vamos a seguir adelante. No nos van a eliminar”, concluye Rubén.

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