Los ’empastres urbanísticos’ del PP de Vila-real obligan a prorrogar el presupuesto para cuadrar el pago al CTD

Madrigal ha recordado que el equipo de gobierno tenía ya el proyecto de presupuestos de 2023 confeccionado hace dos semanas.

El Ayuntamiento de Vila-real ha prorrogado el presupuesto actual para garantizar la gestión económica del día a día de los servicios municipales ante la dificultad de cuadrar las cuentas para el próximo año tras la última resolución consecuencia de la herencia de los empastres urbanísticos del PP que supone el pago de más de medio millón de euros por el solar del Centro de Tecnificación Deportiva (CTD).

El concejal de Hacienda, Xus Madrigal, ha confirmado que ayer mismo se firmó la resolución de prórroga del actual presupuesto municipal para “no tener ninguna dificultad en la gestión y hacer frente al gasto diario mientras seguimos perfilando y cuadrando las cuentas del próximo ejercicio tras este último varapalo urbanístico”.

Madrigal ha recordado que el equipo de gobierno tenía ya el proyecto de presupuestos de 2023 confeccionado hace dos semanas pero “una vez más, la herencia de la mala gestión urbanística del Partido Popular socava todas las previsiones en el momento más inesperado”. Con todo, el equipo de gobierno seguirá trabajando en los próximos días y, “si no hay nuevas sorpresas, aprobaremos el nuevo presupuesto durante la primera quincena de enero”.

Madrigal lamenta que el Ayuntamiento no pueda aprobar las cuentas dentro de este año a pesar de que “teníamos ya preparado un documento ajustado a la realidad, pensando en el futuro, pero teniendo muy presente las dificultades actuales y sobre todo centrado en las personas y en el mantenimiento de los servicios públicos, sin incrementar el gasto y sin pedir más esfuerzo económico a la ciudadanía”.

“No hay que olvidar que este equipo de gobierno gestiona a diario el impacto de cuatro crisis: la de la herencia de los empastres urbanísticos y la deuda del PP, por la que hemos pagado ya 54 millones de euros, la crisis por las consecuencias que en la economía local ha tenido la pandemia, y ahora la de la subida de precios y el encarecimiento de la energía por la guerra de Rusia contra Ucrania”, incide el edil.

Ante esta realidad tan compleja, el presupuesto diseñado por el equipo de gobierno seguía la línea del Plan extraordinario de reajuste y priorización presupuestaria anunciado por el alcalde, José Benlloch, centrando todos los esfuerzos en los servicios públicos y las personas, aparcando temporalmente algunos proyectos sin renunciar a ellos (intercambiador de transportes de la estación, rehabilitación de la alquería de Botànic Calduch, etc.) y con una partida de inversiones limitada.

Así, la previsión es destinar sólo alrededor de 700.000 euros a esta partida, para dar salida a proyectos ya en cartera y que en este momento son más necesarios como la construcción de nuevos nichos en el cementerio o la rehabilitación del albergue de la Mare de Déu de Gràcia para no perder la subvención de la Diputación de Castellón.

“Estamos en un momento de dificultad económica para el Ayuntamiento y nuestras decisiones han ido siempre en la línea de la responsabilidad y la eficiencia en la gestión”, subraya el concejal de Hacienda, y añade que “por eso no dudamos en aparcar proyectos hasta que la situación mejore, y destinar este dinero a hacer frente a las cuestiones que requieren de una respuesta urgente, como el pago de los costes energéticos, que se ha triplicado este año, con más de 3 millones de euros de factura, frente a los 1,2 millones del pasado año, o el aumento de precios por la inflación, que repercute en un mayor coste de todos los suministros y servicios que adquiere o contrata el Ayuntamiento y que son necesarios para el correcto funcionamiento de la administración local”.

“El de 2023 era un presupuesto difícil de abordar pero lo habíamos resuelto hasta que, una vez más, el urbanismo del PP nos ha tocado en la línea flotación con una resolución que nos obliga a pagar otro medio millón de euros por el solar del Centro de Tecnificación Deportiva por el que en su día ya abonamos 856.000 euros”, recuerda Xus Madrigal.

“Es necesario recalcular y hacer nuevos informes, por lo que resulta imposible aprobar las cuentas del próximo año antes del 31 de diciembre; la decisión más sensata es prorrogar el presupuesto actual y trabajar para poder aprobar el nuevo durante la primera quincena de enero”, concluye.

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