El Mercado de Colón se tiñe de rojo para celebrar el ‘Día de la flor de Pascua’

Más de nueve millones de flores de Pascua se cultivan al año en España, una producción que sigue cada vez más en auge

El Mercado de Colón de València se ha teñido de rojoeste domingo, 12 de diciembre, para celebrar el ‘Día de la Poinsettia’ con un evento organizado en el marco de la iniciativa Stars for Europe (SfE), que ha llenado de vida y color el emblemático espacio valenciano.

Cientos de personas se han acercado al Mercado para conocer las principales curiosidades sobre esta planta, que ya tiene su hueco asegurado en hogares, comercios, colegios y oficinas, así como aprender los mejores consejos para su cuidado. Y es que, aunque cada país le otorgue su propio simbolismo, ya es globalmente considerada como la flor de Navidad por excelencia, la alternativa más natural y sostenible para nuestras decoraciones navideñas.

En concreto, más de nueve millones de poinsettias se cultivan al año en España, una producción que sigue cada vez más en auge. A nivel europeo, se venden aproximadamente 110 millones de flores de Pascua anualmente. Es más, pese a tener un período de venta de entre sólo cuatro y seis semanas durante el invierno, en la mayoría de países europeos está en el ‘top ten’ del total del mercado de plantas interiores.

Por qué celebramos su día el 12 de diciembre

Cuenta la leyenda que era la flor preferida del último gobernante azteca, Moctezuma II (1480-1520). Era conocida como ‘Cuitlaxochitl’, que podría traducirse como ‘flor de cuero’, y simbolizaba “pureza” y también “nueva vida” para aquellos guerreros que habían fallecido en el campo de batalla. Durante la época colonial, empezó a llamarse ‘Estrella de Navidad’ y, tras aparecer en una procesión franciscana en el siglo XVII cerca de la población mexicana de Taxco, se convirtió en un símbolo navideño del cristianismo, con el nombre de ‘La Flor de Nochebuena’. 

No obstante, el encargado de “internacionalizarla” fue el embajador de los Estados Unidos en México, Joel Roberts Poinsett, quien ejerció tal cargo entre los años 1825 y 1829. Fascinado por sus flores, Poinsett envió varios ejemplares a jardines botánicos estadounidenses, lo que impulsó su extensión hasta volverse una tradición. Por ello, el 12 de diciembre se celebra el ‘Día de la Poinsettia’, como homenaje a Poinsett, que falleció el 12 de diciembre de 1851.

Aunque el primer escrito que existe en Europa sobre ella es del médico y botánico español, Francisco Hernández de Toledo, quien realizó la mayor expedición científica en América Central entre 1570 y 1577, en Europa debemos su popularidad a Albert Ecke. Este profesor nacido en Alemania y emigrado a los Estados Unidos se centró en su estudio y cultivo a principios de 1900. Tras su muerte en 1919, la familia Ecke se encargó de seguir su legado.

Más de 150 variedades disponibles

A lo largo de su historia, han llegado a existir más de 300 tipos de diferentes formas, tamaños o colores, y actualmente tenemos a nuestro alcance más de 150 variedades disponibles. La primera especie preservada en Europa todavía puede encontrarse en el Real Jardín Botánico de Madrid bajo el nombre de ‘Euphorbia fastuosa’.

Tanto si luce el tradicional rojo navideño, los tonos blancos helados, los delicados tonos rosados o los contemporáneos tonos bicolores jaspeados, estos fascinantes colores son el resultado de la precisión del cultivo por parte de profesionales, que emplean una sofisticada técnica perfeccionada a lo largo de los años para asegurar que las rosetas superiores de las hojas se transformen de verde a tonos de colores vibrantes en el período previo a la temporada festiva.

Las poinsettias son plantas fotoperiódicas que responden a los cambios naturales de la luz. Para garantizar una coloración perfecta antes de estas fechas señaladas, las plantas suelen tener menos de 12 horas de exposición a la luz y crecen en los viveros comerciales con una temperatura media de unos 18 °C. Asimismo, los profesionales que las cultivan regulan cuidadosamente su altura para que puedan mantenerse en buen estado en las estanterías de las tiendas y, de esta manera, nos facilitan el trabajo para su cuidado. 

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