Ford anuncia que Almussafes dejará de fabricar dos modelos en abril de 2023

La multinacional ha informado que la planta valenciana no fabricará los monovolúmenes S-Max y Galaxy para centrarse en la llegada de los eléctricos

Ford ha anunciado este miércoles a la plantilla de Almussafes que a partir de abril de 2023 la planta dejará de producir dos modelos. En este sentido, la multinacional ha decidido dejar de fabricar los modelos S-Max y Galaxy en la factoría valenciana, dos de los cuatro modelos que actualmente se realizan en València, quedando así solo la furgoneta Connect y el modelo Kuga tras la pérdida del Modelo en el primer trimestre de 2022.

Todo ello, según ha explicado la dirección en un breve comunicado interno, es para “acelerar la estrategia hacia la electrificación total de nuestros vehículos de pasajeros en 2030″. Además de los monovolúmenes, también finalizará la producción del modelo Fiesta en Colonia a finales de junio 2023.

De esta forma se presentarán tres nuevos vehículos eléctricos de pasajeros y cuatro nuevos vehículos comerciales eléctricos en Europa para 2024. Asimismo afirman que tienen previsto vender más de 600.000 vehículos eléctricos para 2026 y que la producción de vehículos eléctricos llegará a 1,2 millones de vehículos en un plazo de seis años.

Este mismo lunes, la ministra de Industria, Reyes Maroto, en su visita a Ford ya avanzó que la intención del grupo era los vehículos totalmente eléctricos llegarán a Almussafes en 2026 y que para ello había que “empezar a trabajar ya”. “La nueva plataforma estará disponible a partir de 2026 con nuevos modelos eléctricos que garantizan el futuro de los trabajadores y trabajadoras, pero también el futuro de todo lo que supone la electrificación de nuestra cadena de valor” afirmó la ministra.

Ere a la vista

Del mismo modo, la llegada de los eléctricos supondrá una reducción considerable de trabajo y como consecuencia, también de la plantilla como confirmó este lunes el director de producciones, Dionisio Campos. Esta reestructuración podría llegar hasta el 30% de la plantilla de los 6.000 trabajadores con los que cuenta actualmente la planta de Almussafes.

“Claramente el vehículo eléctrico tiene un menor contenido que el vehículo de combustión y lógicamente habrá que redimensionar los recursos que tenemos“. En este sentido señaló que a partir del próximo año se sentarían a hablar con los sindicatos para “ver que alternativas tenemos para poder realizar esta transformación y está redimensión que tenemos que hacer del negocio para que sea llevadera para todas las partes”.

Esta misma semana la planta valenciana ha prorrogado una vez más el Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) hasta el 23 de diciembre de 2023 por la falta de semiconductores y los problemas de suministros por la invasión de Ucrania.

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