Funcionarios de prisiones no serán tratados como agentes de la autoridad

El PP no logra los apoyos suficientes para crear un estatuto que proteja legalmente a estos trabajadores en las cárceles.

Hoy se ha votado en el Congreso de los Diputados el reconocimiento de los funcionarios de prisiones como agentes de la autoridad, para darles mayor protección antes las agresiones continuas que sufren en los centros penitenciarios. 

La proposición de ley, presentada por PP e impulsada por la asociación Tu Abandono Me Puede Matar (TAMPM), no ha salido adelante por falta de votos. Tanto PSOE como Unidas Podemos lo han considerado “como oportunismo para torpedear las negociaciones del Gobierno con los sindicatos”. El PP solo ha contado con el apoyo de Ciudadanos, Vox, UPN y Coalición Canaria.

“Presentamos una Proposición de Ley que es un paso de gigante para garantizar una adecuada regulación de los derechos y deberes de los funcionarios de prisiones, en un marco de seguridad jurídica y personal”, ha indicado Cuca Gamarra, diputada del PP en el Congreso.

TAMPM exige una ley que les proteja y les considere agentes de la autoridad

Pero lo cierto es que esa protección jurídica para estos trabajadores es una necesidad latente que tarda en llegar, tanto como el marco legal que conlleve un Estatuto de los Funcionarios de Instituciones penitenciarias y que recoja las peculiaridades que implica su trabajo, donde impera una notable inseguridad.

Funcionarios de prisiones (TAMPM) en las puertas del Congreso de los Diputados
Hoy, en la puerta del Congreso de los Diputados (Imagen: TAMPM)

La lucha por este reconocimiento es ya una misión desde hace años llevada a cabo por los trabajadores de las prisiones. Desde la asociación Tu Abandono Me Puede Matar (TAMPM) llevan mucho tiempo reclamando ser considerados agentes de la autoridad, pues, como bien exponen en el nombre de la agrupación, “el abandono de la administración los puede matar”. Ayer estuvieron en Madrid para concentrarse en el Congreso de los Diputados, a fin de exigir esa protección.

Y es que los funcionarios de prisiones se enfrentan cada día a situaciones peligrosas, más propias de películas de terror que de la vida diaria. Agresiones y amenazas de una parte del colectivo de reclusos son la tónica general en las cárceles del país.

Ejercen la función de policías, pero sin armas y sin protección alguna

 “Nuestra única defensa en el patio es 1 boli”

TAMPM Prisiones

Desde TAMPM explican que “1 boli” es la única herramienta que tienen a su alcance. Es decir, abrir un expediente disciplinario a los reclusos que les agredan. No les forman en intervención de peleas, ni en defensa personal, ni llevan ninguna arma para intentar defenderse de los presos violentos. 

Vigilan el cumplimiento de las normas en las prisiones, controlan las acciones de los presos y garantizan la seguridad tanto para ellos como para el resto de trabajadores. “Son los policías de las cárceles”, pero sin ser considerados agentes de la autoridad. Una absurda incongruencia legal que les puede costar la vida y que indudablemente pone en riesgo su integridad física cada día. 

Cuando hay una reyerta en el patio han de intervenir, a pesar de estar en una clara desventaja numérica frente a los presos. Hasta ejercen labores de bomberos cuando un recluso incendia su celda, sin trajes ignífugos ni medios adecuados para ello.

Lo mismo ocurre con el resto de sus funciones diarias, actúan sin los medios necesarios y sin la cobertura legal que garantice que serán protegidos ante agresiones y amenazas. 

Hasta hoy, cuando un preso ataca a un funcionario de prisiones no está considerado delito de atentado, como ocurre cuando la víctima es un policía o guardia civil. Y eso es lo que han reclamado durante tanto tiempo, porque, al fin y al cabo, como hemos dicho, “son los policías de las cárceles”. 



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