El uso de la gorra-casco desencadena una huelga de trabajadores en la empresa FORMICA de Albal

Los paros se han convocado para los días 15, 22 y 29 de septiembre porque explican "es más una medida estética que de seguridad laboral"

Los trabajadores y trabajadoras de la empresa de laminados FORMICA S.A. de la planta de Albal han convocado una huelga para los días 15, 22 y 29 de septiembre contra el uso de la gorra-casco que explican “quieren imponer desde la dirección de la empresa”. La convocatoria consistirá en paros parciales de aproximadamente una hora durante los tres días y en el primer paro “ha sido respaldado por el 100%” de los empleados.

Según explica el presidente del comité, David García, en diciembre de 2020 les llegó una notificación por parte de la dirección de la empresa para instaurar el uso de gorra-casco de forma obligatoria durante toda la jornada de trabajo “porque los 6.000 trabajadores del grupo llevaban gorra”, con excepción de comedores, salas de reuniones y despachos.

Sin embargo, el comité de empresa “se negó” a implantar esta medida porque “no había una negociación previa” y “en ningún caso” se había contado con los delegados de prevención. Pero según explica García se propuso iniciar una mesa de negociaciones para evaluar la medida y acordar en que puestos de trabajo podría ser necesario implantarlo.

“No han querido negociar y lo han puesto como una medida obligatoria de la empresa” explican las mismas fuentes y aseguran que “enviaron un comunicado por correo electrónico presionando a los trabajadores y trabajadoras, y amenazando con sanciones a las personas que no la llevaran”.

Asimismo, indican que “durante un año no nos hemos puesto la gorra pero han contratado a personal externo y legal para hacer unas evaluaciones y han decidido meter esta medida como norma por EPI de seguridad sin consensuar con ninguna parte del comité”.

Este órgano laboral considera que es “más una medida estética que de seguridad laboral” porque aseguran reduce la visibilidad y agrava el estrés térmico por temperaturas elevadas que ya sufren trabajando, y “no hay ningún peligro de desprendimiento en las zonas o peligro de golpes en la cabeza”.

Además lamentan que la empresa se mantiene “firme” en su decisión y no permite “negociación” alguna a pesar de la oposición de los empleados y que ha provocado “terminar con la paz social que durante años se había disfrutado en la planta de laminados”.

Inspección laboral

También se interpuso una denuncia ante la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Valencia, que se saldó con un acta de infracción en materia de prevención de riesgos laborales a la empresa FORMICA S.A. Y ahora están a la espera del informe que ha realizado un técnico del INVASSAT que visitó durante el mes de julio las instalaciones de la fábrica.

Por todo ello, el comité y los trabajadores han empezado una huelga este miércoles que proseguirá la próxima semana para “intentar acabar” con el uso del gorra-casco en la empresa.

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