La esperada ley de protección a la infancia y adolescencia

La Presidenta de la asociación ACASI de València reflexiona sobre la aprobación de la nueva ley de Protección de la Infancia

Después de tanto tiempo (bastantes años), por fin el Congreso aprueba una ley muy debatida y consultada, basada en los derechos de la Infancia. Muy discutida y esperada por las asociaciones que trabajamos en estos temas.

Una ley que reitera en los derechos de los niños como ya se consideraba y deja muy claro por fin, que son objeto de pleno derecho. Los hijos, como ya sabíamos, no son una propiedad de los padres y debemos garantizar su crecimiento en un entorno donde puedan desarrollarse de forma sana. 

Deben ser escuchados y tenemos la obligación de mirar por su interés. Porque esto es lo más importante, que se detecte, se denuncie y los agresores vayan a la cárcel.

Una ley que eleva hasta los 35 años la edad desde que empieza a contar el plazo de prescripción de 5, 10 o 15 años, dependiendo de los agravantes del maltrato. Desde la asociación ACASI (Asociación Contra los Abusos Sexuales en la Infancia) pensamos que esto es un gran avance, el plazo es mayor.

 Sin embargo lo ideal para las victimas sería que no prescribiesen los delitos de abuso sexual infantil porque las secuelas, las consecuencias del abuso sexual infantil, pueden perdurar toda una vida. 

Una ley que obliga a utilizar la prueba preconstituida hasta los 14 años para no revictimizar debería abarcar mínimo hasta los 16 años, ¿si la mayoría de edad es a los 18, por qué no hasta esa edad? ¿Son todos niños, o no?

Una ley que recalca, el deber de todos los ciudadanos de “denunciar cualquier indicio de violencia a la infancia” cuando todos estábamos ya obligados a comunicar la comisión de un delito. Es bueno que se recalque que todos estamos obligados a comunicar y denunciar los delitos contra la infancia, pero realmente ¿estamos mentalizados de que debemos hacerlo? ¿Lo vamos a hacer? Hasta ahora nuestras sensaciones son que era más fácil mirar atrás.

Una ley que prohíbe la aplicación del falso Síndrome de Alienación Parental (SAP), una teoría científica que se utiliza en procesos de separación para retirar la custodia de los hijos a las madres.

Una ley que elimina también la guardia conjunta de los menores si hay indicios de violencia de género en el núcleo familiar, lo que esperamos que se aplique en casos de abusos.

 Yo siempre comento que un niño o niña si no ve a su padre durante un tiempo no le va a crear ningún trauma, pero si es un maltratador, que pase tiempo con él, le puede hacer muchísimo daño y que nunca vuelva a hablar y se convierta en un adulto dañado. Me refiero mientras esté en curso el proceso judicial.

Una ley en general muy positiva, un avance considerable que las asociaciones agradecemos. Ha costado muchísimo tiempo y tiene en cuenta muchas cosas que hace 40 años eran impensables.

Pensamos que hay que formar a los profesionales de todos los ámbitos para que se pueda detectar. Pensamos que para poder detectar hay que tener presente esta problemática porque si no pensamos que esto existe, es muy difícil detectarlo.

Lo que nos provoca cierta incertidumbre es que todas esas medidas requieren inversión económica considerable y que no sabemos si hay previsión de fondos. La ley está hecha ahora falta que se lleve a cabo y haya los medios adecuados. Si no los hay, el avance sería propagandístico, no tendría sentido y queremos confiar en que si se llevara a cabo. 

¡Enhorabuena! Por fin tenemos la ley tan esperada entre nosotros.

Inmaculada García Ortiz
Presidenta de la Asociación contra el Abuso Sexual Infantil (ACASI). Técnico de Anatomía de la Facultad de Ciencias de la Salud.

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