Sigamos apostando por la bicicleta

Jorge Ribes es concejal de Movilidad Sostenible de Castelló

El Día Mundial de la Bicicleta, celebrado el día 3 de junio de cada año, es una conmemoración que cada año cobra mayor importancia. Si bien hace no tantos años se trataba del día ideal para visibilizar un medio de desplazamiento que con el paso del tiempo debería ir asentándose, la bicicleta se ha convertido ya en un elemento que forma parte de la realidad y cotidianidad de prácticamente todas las ciudades, y no solo de las más avanzadas en estos aspectos de centro y norte Europea, como sucedía hace unos años.

Aterrizando esta evolución en la realidad de la ciudad de Castelló, observamos cómo cada día son más castellonenses los que deciden utilizar la bicicleta en sus desplazamientos diarios y no solo como un modo de hacer ejercicio o de ocio. Además, esta tendencia al alza de usos también demuestra cierta apertura generacional, ya que el uso de este medio de transporte no se circunscribe a ningún rango de edad específico, cuando hace unos años solo los más jóvenes utilizaban la bicicleta con cierta asiduidad.

Pero detrás de estas sensaciones, hay datos que corroboran esta tendencia. La última actualización del Plan de Movilidad Urbana Sostenible de la ciudad de Castelló ya decía hace varios años que aproximadamente el 5% de los desplazamientos diarios por ciudad se realizan en bicicleta.

Probablemente, este dato dicho así no diga mucho pero por arrojar un poco de luz, en ciudades como Barcelona, Bilbao, Murcia o Madrid la bicicleta supone aproximadamente el 1% del reparto modal. Sin ir más lejos, en nuestra propia ciudad el anterior Plan de Movilidad Urbana sostenible planteaba que solo el 0,10% de los desplazamientos se realizaban en bicicleta.

Esto básicamente se traduce en que en menos de 10 años se han aumentado 15.000 desplazamientos diarios en bici en la ciudad de Castelló y, evidentemente, la administración debe actuar en consonancia a esta realidad. Sin ir más lejos, los datos de uso de la plataforma local de bicicleta pública, Bicicas, demuestran esta progresión con un gran crecimiento anual y casi triplicando los usos diarios con respecto a 5 años atrás. Eso sí, con el lógico paréntesis que ha supuesto el COVID-19 en los usos de cualquier medio de transporte público o compartido.

Evidentemente, detrás de estos magníficos datos hay una muy buena base y muchísimo trabajo. Por una parte, por tamaño, orografía, clima y distancias, Castelló se erige como la ciudad perfecta para desplazarse en bici. Por otra parte, el comparativo de usos que se ha expuesto con respecto a otras ciudades o incluso con respecto a nuestra propia ciudad hace una década, demuestra que existe un claro compromiso por transformar nuestra ciudad hacia un modelo más amable y que no solo facilite, sino que favorezca la utilización de medios de desplazamiento blandos.

Fruto de ello, vemos cómo cada día existe una mejor plataforma ciclista segregada en nuestra ciudad rondando ya a día de hoy la cifra de 100 kilómetros de carril bici, lo cual sitúa a Castelló en el top 3 de ciudades españolas con más kilómetros de carril bici por habitante.

Para que esta tendencia siga estando al alza, necesitamos un esfuerzo bidireccional. Por un lado, la administración debe tener claros los conceptos de lo que requerirán las ciudades del futuro en materia de movilidad y apostar no solo por seguir facilitando los desplazamientos diarios en bicicleta, sino por desarrollar el sistema de bici pública Bicicas.

Pero por otro lado, es necesario que el conjunto de la población siga concienciándose sobre la ruta que nos fija la Unión Europea y la Agenda Urbana y entendamos que el uso indiscriminado del vehículo privado como se ha hecho hasta ahora, ya no es una opción.

CatalanSpanish