La creación de la Empresa Pública de Salud siembra la disputa en el gobierno y en los profesionales

Algunos socios del Pacte del Botànic ya han expresado su postura en contra delante de los medios y varias asociaciones de médicos han organizado movilizaciones como rechazo a la propuesta de Sanitat

Cuando la pandemia del Coronavirus llegó a la Comunitat Valenciana las deficiencias de la Sanidad Pública quedaron latentes. Si bien es cierto que los pacientes y acompañantes ya llevaban reclamando por las listas de espera infinitas y situaciones insostenibles, con la Covid-19 todo empeoró. Sin embargo, la propuesta de crear una Empresa Pública de Salud (ESP) que solvente este y otros problemas dentro de Sanitat no ha calado entre los colectivos afectados. De hecho, los socios de gobierno, la oposición y algunas asociaciones de médicos ya han hecho público su rechazo.

La creación de esta empresa tendría como objetivo la gestión de los departamentos de salud y los servicios que de estos dependan, como por ejemplo las resonancias, lo que ha inquietado a profesionales y políticos, por eso, el próximo jueves, día donde los subsecretarios deciden el orden del pleno del Consell del viernes, se presenta complicado.

Los socios del Botànic, sobre todo Compromís y Unides Podem, expresaron ayer en la rueda de prensa tras la Junta de Síndics su malestar por la creación de esta empresa por parte de la Conselleria de Sanitat, de la que es responsable el Partido Socialista de la Comunidad Valenciana (PSPV), donde la portavoz de Unides Podem, Pilar Lima, el síndic de Compromís, Fran Ferri, y la adjunta, Aitana Mas, tanto por la propuesta de la creación de una mercantil, como por haberlo hecho sin consenso o debate alguno. 

De hecho, la portavoz adjunta de la coalición valencianista hizo hincapié precisamente en esa cuestión: en que la Conselleria de Sanidad que dirige Ana Barceló ha puesto en marcha toda esta maquinaria de forma “unilateral”, pues, según Mas, la secretaria autonómica de Salud Pública, Isaura Navarro (de Compromís), “no tiene información sobre este tema”. 

Por otro lado, algunos profesionales médicos ya han comenzado a manifestarse en contra de la creación de la Empresa Pública de Salud como ha hecho la Sociedad Valenciana de Radiología (SVR) y el Colegio de Médicos en diferentes hospitales para visibilizar que no están de acuerdo con la voluntad de Conselleria. “Ahora mismo las resonancias la lleva una empresa privada. Lo que pedimos desde la SVR es que este servicio se integre dentro del hospital, sin empresas turbias de por medio”, ha aclarado una médica del hospital de Gandía.

A este rechazo se suma la incertidumbre entorno a la gestión del Hospital de Torrevieja, pues la concesión privada acaba en octubre y, aunque los socios de gobierno están de acuerdo en que la gestión debe volver a ser pública, no están de acuerdo en que sea la EPS la que deba estar al frente.

Desde el PSOE valenciano han querido aclarar que uno de los motivos por los que se plantea este modelo se debe a la ley de estabilidad presupuestaria y sostenibilidad financiera porque limita las incorporaciones a la administración pública. 

En este sentido, el síndic socialista, Manolo Mata, consideró que la empresa es “buena fórmula” porque 1.400 trabajadores no pueden convertirse en funcionarios en un día ni “porque sí”. No obstante, matizó que si no hay acuerdo entre los socios, el proyecto no tiene por qué llegar al ‘consellet’ del jueves y podría demorarse su debate unos días más. 

Habrá que esperar a la reunión previa de El Consell para ver si prospera la iniciativa de Sanitat o acaba siendo uno de los motivos que genere más tensión entre los socios del Botànic. Tensión que estos días ha crecido tras los tweets publicados de la portavoz de El Consell, Mónica Oltra, donde expresa su indignación al enterarse de las decisiones que tomará El Consell por la prensa.

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