La excusa

Por Vicente Montoro, miembro de NNGGCV

Ya tienen la excusa. El viernes se anunciaba que VOX había registrado su iniciativa legislativa para la aprobación de su Ley de Igualdad, previa derogación de las tan codiciadas Leyes 2 y 3 de julio del 2016 de la Comunidad de Madrid que un gobierno del Partido Popular propuso y aprobó. Pero la izquierda no sale de su modus operandi queriendo ahora, tras el anuncio, trasladar su descontento a la calle -lo que no ganaron en las urnas-.

Cabe recordar que lo único que se anunció el viernes fue el inicio de un trámite más que democrático: el inicio del proceso de admisión a trámite de una iniciativa legislativa de un grupo parlamentario. Así, se llevará adelante, el día 16 de diciembre, en el pleno de la Asamblea de Madrid, una toma en consideración de la propuesta de VOX para con la Igualdad en la Comunidad Autónoma de Madrid. Para, si esta saliese adelante, poder llevarla a votación y debate en el propio órgano legislativo. Proceso que, por todas, no debería llegar por su minoría en la Cámara.

Es cierto que el éxito del gobierno regional de sacar del acuerdo de Presupuestos de 2022 el acuerdo sobre las leyes LGTBI, ha hecho que VOX aproveche un momento de debilidad -las pésimas exigencias para con el proyecto de presupuestos que son asumibles por cualquiera-, para tratar de relanzarse ante el panorama nacional y darse protagonismo cuando alguna encuesta interna los sitúa fuera de la Asamblea de celebrarse las elecciones hoy mismo: otro éxito de Isabel Díaz Ayuso.

Sin embargo, la izquierda ha convertido todo esto en una falacia democrática. En un parapeto para intentar revertir lo que nunca consiguieron en las urnas en la Comunidad de Madrid. Y es que Ayuso ganó de manera amplísima unas elecciones en que ya se declaró partidaria de reformar -que no derogar- determinados artículos de las leyes autonómicas en cuestión. Es más, fue la propia Presidenta la que aseguró en sede parlamentaria que no tocaría ninguna parte de ninguna ley que desfavorezca a la población madrileña.

Y la derecha permanece callada. Ausente en un momento en que el panorama político le es favorable. No es fácil cuando los medios de comunicación viven del sensacionalismo y la izquierda es la histórica encargada de liderarla. La Proposición de Ley de VOX es otra excusa de la izquierda para, de nuevo, alimentar a dicho partido. Porque sin VOX, desde luego, el Partido Socialista no estará mucho más tiempo en el gobierno. Ese miedo hacia un partido tan democrático como lo fue el Partido Comunista cuando tenía representación parlamentaria. Gracias a VOX está Pedro Sánchez en la Moncloa y seguirá mientras el miedo que predican siga calando en la sociedad. La izquierda siempre entendió a las personas LTGBI -así como las mujeres y los migrantes- como graneros colectivizables de votos y siguen con la espinita clavada porque el 4 de mayo, Madrid, demostró que no es así. Isabel Díaz Ayuso ha enseñado, con tu discurso y su continua bondad que todos somos particulares pero que nos unen proyectos comunes. Y el Estado sólo debe dar todas las facilidades posibles para que todos esos individuos sean capaces de desarrollarse -aquello que suelen enseñarnos en el colegio, instituto y universidad pero que algunos parecen olvidar o confundir- dejándoles la mayor libertad, con límites -está claro-, pero teniendo en cuenta que el individuo es el protagonista y no el papá Estado. 

La izquierda madrileña pretende invadir las calles el día antes de la sesión para, visto el resultado de ella, podrán adjudicarse un éxito que ya predijo el propio Partido Popular -nunca se quiso ni quiere derogar, sólo se habla de reformar-. Dicha reforma, anunciada por el propio consejero Lasquetty y la propia Presidenta de la CAM, sólo pretende ir más allá en la protección jurídica y la viabilidad de una norma que debe su nacimiento a Cristina Cifuentes -no olvidemos, del Partido Popular-. La reversión de la carga de prueba para hacerla caer sobre el denunciante, haciendo valer la presunción de inocencia -como en todo delito- y la falta de determinación en la defensa particular de la mujer son los motivos en que la Presidenta pretende basar dicha reforma -que no será más que eso-. 

Las terapias de aversión o conversión seguirán penadas como infracción muy grave y la defensa jurídica de las personas LGTBI seguirá ampliamente vigente. Y no hay más que escuchar a cualquier dirigente del Partido Popular o del gobierno de la Comunidad de Madrid para entender el porqué de la pretendida reforma y la profundidad de esta. 

Volverán a llenar los medios, pero no conseguirán callarnos. El Gobierno de la Comunidad de Madrid velará por los derechos y las libertades de todos los ciudadanos de la región y serán estos los que lo apoyaron y apoyarán en las urnas dentro de dos años.

¿Por qué no esperan a conocer el resultado de la votación del día 16 para «llenar» las calles? Ya les vaticino yo lo que pasará: la Ley de Igualdad de VOX no pasará los trámites legislativos correspondientes -aunque llegue a tomarse en consideración- y la izquierda hará suya la victoria. El NO del PP también será obra suya.

La democracia sigue, aunque la izquierda pretenda ponerle piedras en el camino. Ellos tienen excusas, nosotros lideramos la gestión. 

Lo siento, Mónica: Díaz Ayuso es la Presidenta de la Comunidad de Madrid.

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