Las gimnastas valencianas reivindican el derecho a la salud mental

El gesto de Simone Biles, gimnasta, en Tokio reafirma un movimiento de defensa de la salud mental que muchas gimnastas valencianas ya reivindicaban desde hace años

Los Juegos Olímpicos de Tokio están cambiando el paradigma deportivo. Si el hecho de que se realicen en plena pandemia mundial ya adelantaba que estos juegos iban a ser diferentes, con el comienzo de las disciplinas, los titulares no han parado de saltar en las cabeceras de mayor renombre. El último de los escándalos, la decisión de Simone Biles de retirarse de la competición individual de gimnasia artística, ha desatado una gran respuesta tanto en contra como de apoyo. En el caso de la gimnasia valenciana de alto nivel, el gesto de Biles no ha hecho más que reforzar una corriente que ya defendían desde hace años.

Competir en un deporte requiere de mucho esfuerzo, sí, pero no solo físico. Para destacar en una disciplina como la gimnasia rítmica es necesario dedicar gran parte de la vida a ello y sobre todo, a una edad temprana. Si bien es cierto que el físico es vital para desarrollar una carrera profesional deportiva, con sus extenuantes ejercicios y sus dietas estrictas, las experiencias personales a las que se tienen que renunciar también suponen un gran peso en la vida de una gimnasta.

Debería normalizarse la psicología deportiva más, porque el poder de todo deportista está en la cabeza

Andrea Vega, gimnasta del Club de Gimnasia Rítmica de Buñol-Turís-Vall dels Alcans.

Un deportista es un ser humano, y aunque practicar una disciplina sea lo que más desea ese deportista, los efectos psicológicos que sufren son muy importantes. Sin embargo, desde hace décadas, la presión que se ejerce sobre estos jóvenes no siempre ha tenido en cuenta ese desgaste emocional.

Elenia Mukhina, gimnasta rusa que practicaba la misma disciplina que Simone Biles, murió quadripléjica al fallar en uno de los ejercicios debido a la presión que sus entrenadores ejercieron sobre ella. La deportista advirtió que no se había recuperado bien de una lesión, pero los Juegos Olímpicos de Moscú en 1980 estaban a tan solo dos semanas y la presión la superó. Una mala caída y quedó encamada para el resto de su vida.

elena mukhina
Elena Mukhina, gimnasta rusa.

40 años después parece que se está viviendo un cambio de paradigma: Simone Biles ha dicho que no a los Juegos Olímpicos para cuidar de su salud mental y el mundo entero ha sido consciente de un dilema que para muchos era silenciado.

Andrea Vega es gimnasta de alto rendimiento en el Club Gimnasia Rítmica Buñol-Turís-Vall dels Alcalans y sabe lo que es sufrir por una lesión, por la presión autoimpuesta y lo que es amar a un deporte. “La decisión que ha tomado Simone Biles de retirarse de los Juegos Olímpicos me parece de valientes, al contrario de otros que dicen que cuando estas a ese nivel de deporte ya sabes a lo que te enfrentas, y que renunciar a esa oportunidad por la ‘presión’ es ser débil”, explica la gimnasta.

Y es que el hecho de que “te hayan seleccionado para ir a los Juegos y que otra persona podría estar en tu lugar… Desde fuera se ve muy diferente y nadie sabe lo que Simone estará pasando por dentro ahora mismo, más allá de lo que ella haya contado en público”, relata.

Sufrí una lesión y tuve que decidir ‘no’ a participar en el campeonato de España. Un año después, he cumplido mi sueño

Andrea Vega, gimnasta del Club de Gimnasia Rítmica de Buñol-Turís-Vall dels Alcans.

“Yo, como gimnasta de ‘alto rendimiento’ compitiendo a nivel nacional, sé lo que son los nervios de una competición. Una competición en la que no es que nos sometan mucha presión, sino que nos la sometemos nosotras mismas.

En mi caso es presión por no defraudar a tus entrenadoras, y creo que en el caso de muchas gimnastas. Si a eso le sumas que vas con algún fallo como le pasó a Simone Biles, te cuesta confiar, dudas de ti misma… Por mucho que te digan que puedes, tienes pensamientos en tu cabeza que te dicen lo contrario, y esta es la peor sensación por la que puede atravesar un deportista”, explica Vega.

En cuanto a la salud mental de los deportistas, la gimnasta piensa que debería normalizarse la psicología deportiva más, porque el poder de todo deportista está en la cabeza. Si mentalmente no estás bien no puedes estarlo físicamente para competir, y no se le da la importancia que se debe.

Respecto al tema de las lesiones, la gimnasta lo tiene claro, pues, “si en algún momento te estás jugando tu salud por una lesión debes retirarte, antes de que sea tarde y te arrepientas”.

Andrea vega gimnasta
Andrea Vega, gimnasta del Club de Gimnasia Rítmica de Buñol-Turís-Vall dels Alcans.

Muchas gimnastas reconocidas que compiten a nivel nacional e internacional lo llegan a hacer lesionadas, y más tarde su cuerpo les pide parar. Como consecuencia, el tiempo de recuperación se prolonga más. “Puedo decirlo por experiencia propia, porque a principios de verano del año pasado me sacaron una lesión y tuve que decidir no participar en el campeonato de España en individual.

Fue una decisión muy dura puesto que era mi sueño desde que empecé, pero gracias a parar de entrenar, pude recuperarme y participar este año en otro Campeonato de España”.

A veces es mejor parar, como ha hecho Biles. Para Vega, el hecho de parar para escuchar a su cuerpo ha supuesto que a día de hoy vuelva a estar sin entrenar porque le acaban de operar por aquella lesión. No obstante, asegura que se encuentra con más ganas de volver que nunca a la gimnasia: “pienso que merece la pena parar cuando tu cuerpo te dice que pares”.

Andrea vega gimnasta

Los entrenadores tienen una parte fundamental en el desarrollo del deportista y por eso, es importante que sepan valorar la importancia de la psicología deportiva: “a diario vemos como niñas que son excepcionales en el entrenamiento se quedan paralizadas en cuanto compiten. Como entrenadoras nos sentimos muy frustradas porque somos conscientes del esfuerzo que realizan y de lo que son capaces. Esta es la razón por la que ayudamos a nuestras gimnastas con ayuda psicológica profesional, porque estamos concienciadas del poder de la salud mental. Es algo que deberían hacer todos los entrenadores”, analiza una de las entrenadoras del mismo club.

Lo más importante sin duda es la salud, tanto física como mental, y “es de valientes tomar una decisión de tal magnitud como ha hecho Simone Biles”. Al escándalo con Biles se han sumado rechazos a la diferencia de uniformidad femenina y de libertad sexual. Sin duda, los Juegos Olímpicos de Tokio son un ejemplo de que la sociedad pide un cambio. ¿Qué más reivindicaciones se verán este año en los juegos?





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