Más de 3.800 personas han visitado las obras de Tàpies

Las muestras se encuentran en Villa Elisa, el CC Melchor Zapata y Sala Escena

Las tres salas expositivas de Benicàssim albergan desde hace dos meses la obra gráfica de uno de los principales artistas contemporáneos españoles del siglo XX, Antoni Tàpies, y ya son más de 3.800 las visitas realizadas. “Como cada verano, desde el Ayuntamiento de Benicàssim hemos realizado una apuesta ambiciosa para que nuestras tres salas, en Villa Elisa, el Centro Cultural Melchor Zapata y la Sala Escena, muestren al Tàpies grabador, los objetos cotidianos de su personal universo y la escritura pictórica. Una oportunidad única y que está teniendo una muy buena acogida entre vecinos y visitantes”, ha indicado la alcaldesa, Susana Marqués.

Esta triple exposición forma parte de la apuesta que mantiene el Ayuntamiento de Benicàssim por una cultura de calidad a través de la cual las salas expositivas ya han acogido obra de Barceló, Picasso, Ripollés, Melchor Zapata o Bolumar, entre otros.

Como ha informado el edil de Cultura, Javier Alonso, “vecinos y visitantes tienen la oportunidad de disfrutar de esta triple exposición hasta el próximo 11 de septiembre e invito a que lo hagan para conocer a Tàpies en sus diferentes facetas”. El horario de las muestras durante este mes de agosto es de martes a domingo de 18.00 a 21.00 horas, mientras que en septiembre se podrá visitar de jueves a domingo de 18.00 a 21.00 horas.

La muestra se ha configurado a partir de tres bloques: ‘Tàpies y el grabado’ en Villa Elisa, ‘Escritura’ en Sala Escena y ‘Los objetos del entorno cotidiano’ en el Centro Cultural Melchor Zapata.

En Villa Elisa el espectador puede descubrir el universo del grabado. La obra gráfica de Tàpies se asemeja, en cuanto a su carácter y su desarrollo, con su pintura y escultura, ya que el enfoque artístico es, fundamentalmente, el mismo: un trabajo personal, donde prima una escritura basada en símbolos y signos, en el que aparecen garabatos, partes del cuerpo, números o letras imposibles en una grafía, exclusivamente, material. El artista ha trabajado siempre la litografía y el aguafuerte, aunque combinando distintas técnicas aditivas. A menudo construye un relieve escultórico sobre superficies convencionalmente planas, generando una notable tactilidad que se corresponde con su trabajo en la pintura y que va dirigida, tanto a las yemas de los dedos, como a los ojos.

En la sede de la Sala Escena se aborda la estrecha relación entre el artista y la escritura. Mensajes secretos y ambigüedades de significado sustentan la escritura, como manuscrita, que Tàpies emplea en calidad de componente estructural. El espectador podrá apreciar su escritura pictórica, practicada de diversas maneras en letras, palabras y textos crípticos; en una cruz con forma de “X”, y sus numerosas permutaciones, o sus iniciales “A” y “T”, donde el trazo se convierte en caligrafía.

Por último, el público tiene una nueva aproximación a la obra del genio catalán en el Centro Cultural Melchor Zapata. Antoni Tàpies siempre se interesó por los materiales no convencionales para crear sus obras. En este espacio se invita a mirar desde una nueva perspectiva los objetos que nos rodean, para entender su interés por la utilización de utensilios banales y comunes. El artista representó numerosos objetos de su entorno cotidiano en su obra. Su repertorio estaba formado por elementos tan concretos como tijeras, prendas de vestir, cubiertos, muebles, trozos de cuerda, collages hechos con objetos o, incluso, sus contornos grabados. Esta sede completa la lectura de la exposición con un audiovisual.

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