Los mayores vacunados en residencias, sin salir a pasear con su familia

Una residència d'Ontinyent reclama a Conselleria l'alleujament de mesures per a majors ja vacunats, ja que l'aïllament empitjora el seu estat físic, cognitiu i emocional.

AVL

Hemos hablado con Ismael Ribera, director de la residencia para mayores San Francisco, de gestión concertada y localizada en Ontinyent (València). Tras un año intenso de gestionar un centro así en plena pandemia, Ribera lamenta que desde Consellería no alivien algunas medidas restrictivas que dificultan el día a día de sus usuarios y les perjudica seriamente a nivel físico, cognitivo y emocional.

Todos vacunados, pero sin poder salir aún a pasear con sus familiares

Esta residencia solo tuvo un pequeño brote de 8 contagiados que, afortunadamente no provocó la muerte de ningún usuario. Con gran esfuerzo y dedicación han conseguido prácticamente dejar al virus fuera del centro y garantizar la vida de los mayores que allí viven. Es más, en este año pandémico no ha muerto ninguno a consecuencia del COVID-19 allí, a diferencia de otras muchas residencias donde se han registrado brotes masivos con decenas de muertes de ancianos. 

Allí viven 75 personas mayores de entre 65 y 100 años, que, aún estando vacunadas entre enero y febrero como todo el personal del centro, siguen sin poder salir a casa de sus familiares ni a dar un paseo con ellos. Un año entero sin contacto físico y sin pequeñas escapadas con sus seres queridos ni siquiera por las calles colindantes de la residencia. Un hecho que no concibe Ribera, ya que “si actualmente las personas mayores que viven en sus hogares pueden salir a pasear con familiares o amigos, ¿por qué no pueden hacerlo ancianos de 90 años que están vacunados y viven en residencias?”, plantea.

“Estamos reclamando que los mayores de residencias vacunados puedan pasear junto a sus familiares”

Reclaman a Consellería aliviar medidas restrictivas para mayores vacunados

Ribera lamenta que la última resolución del 5 de enero no contemple un protocolo nuevo para mayores vacunados. “No se entiende que a día de hoy se mantenga esa prohibición para las personas de residencias en las que ya no hay brotes de COVID-19”, denuncia.

El director del centro nos explica que, aunque ha sido difícil gestionar la crisis sanitaria con un colectivo de tan alto riesgo, lo han conseguido con esfuerzo y extremando las medidas preventivas, aunque no por ello han aislado a sus usuarios de la vida diaria. De hecho, afirma que con mucho cuidado han mantenido durante todo el año los paseos en las terrazas en grupos burbuja, ya que la falta de movilidad en personas mayores empeora considerablemente su estado, pudiendo provocar daños irreversibles. 

Desde Consellería siempre han afirmado que “este aislamiento total” tenía el objetivo de salvar la vida de las personas mayores, pero Ribera recuerda que “si el objetivo solo fuera salvar su vida, los tendríamos sujetos como se hacía antaño para que no se cayeran al suelo”. Además, recalca que “la Consellería en sus políticas aboga por un sistema de atención centrada en la persona, pero pocos derechos básicos se respetan manteniendo su aislamiento total, cuando el resto de personas sin vacunar tienen libertad de movimiento”.

De media mueren 2 personas al mes en la residencia

El director de la residencia San Francisco indica que “de media mueren 2 mayores al mes en un centro de unas 70 plazas”, no de COVID-19 sino de otras patologías propias de la avanzada edad. Por tanto, plantea algo muy serio: “cada día que pasa mientras esperamos nuevas medidas, es un día que no vuelven. En un año han muerto entre 15-20 personas en centros como el mío, 20 personas que han muerto sin tocar a sus familiares y sin poder pasar un ratito con ellos fuera del centro. No salen este mes y el que viene se han muerto”. 

“Pueden salir a pasear conmigo, pero no con sus hijos”.

La falta de movilidad reduce sus capacidades y empeora su estado

Como es de suponer, la situación es realmente triste para las personas mayores. Afortunadamente, en esta residencia sí se han centrado en su atención y han mantenido actividades para aliviar su soledad y evitar la inactividad, ya que reduce notablemente sus capacidades mentales, cognitivas y físicas. Por eso, hacen salidas terapéuticas con pequeños grupos de residentes, acompañados del director y de un fisioterapeuta. Y, tal y como afirma Ribera, en breve retomarán salidas a áreas recreativas sin gente, como ya estuvieron haciendo en verano, para que pudieran disfrutar del aire fresco y la naturaleza.

Hasta ahora, desde la residencia habían aceptado todas las indicaciones de la Consellería para garantizar la seguridad de sus usuarios, pero ya una vez vacunados todos siguen sin entender la falta de un protocolo de alivio de medidas de aislamiento. “Recibimos un nuevo ingreso de paciente de 90 años y ¿tiene que estar encerrado en su habitación solo 10 días?. Es incomprensible que no haya ninguna flexibilidad ni protocolo establecido, existe una falta de previsión enorme por parte de la Administración”. 

“Mónica Oltra dice que se pueden recibir visitas, pero no pueden salir de la residencia y eso que están vacunados. Hay que ir empezando a liberar un poco a los mayores, sobre todo por su bienestar emocional y cognitivo”, apunta el director.  

“Mientras esperamos nuevas medidas de Consellería, los mayores se mueren”

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