Mientras la ciudad duerme

Vicente Cornelles, periodista y escritor.

‘Mientras la ciudad duerme’ es una estupenda novela de Frank Yerby, secuela literaria de la sureña ‘Lo que el viento se llevó’. Su protagonista es un hombre solo en medio de la nada y los esfuerzos y sacrificios que tiene que hacer para salir adelante.

Eso es lo que les pasa a los castellonenses en una urbe inhóspita, escasa de gestión y que encadena errores y agravios. La imagen del concejal de Deportes del Ayuntamiento de Castellón, Omar Braina, echando una cabezadita en la sesión plenaria del pasado jueves y cuando se debatía la bancarrota del Patronat d’Esports, y que ha triunfado en redes, no es más que la metáfora del estado actual de la capital de La Plana.

También la alcaldesa dormita, o dormitaba porque ya se le ha vuelto a ver por las calles y plazas después de casi tres años de letargo, lo de la pandemia era justificable, aunque solo hasta cierto punto, y ya se le vio en la cena popular del barrio del Primer Molí (nunca había ido), y después de su periplo por Suecia, Dinamarca y Polonia, con temas que no interesan a nadie, también estuvo en la presentación de la reina de las fiestas del Grao y en los primeros actos de los festejos graueros.

Pero, estas apariciones públicas de la primera autoridad municipal son un trampantojo. Que no nos engañen. Que no nos traten como ciudadanos inmaduros e ignorantes. No queremos las miserias de un mandato de Amparo Marco que, oh!, casualidad, expira dentro de un año. Sí, vienen elecciones y, claro, hay que preparar la escenografía perfecta para aupar otra vez a la dirigente socialista en el trono municipal. No queda nada de aquella candidata a la alcaldía hace siete años cuando prometió en el Teatre del Raval que recorrería la ciudad con sus zapatos, sin coches oficiales y hablando con los vecinos.

Todo es más prosaico. Víctima de un pacto infernal, de las contradicciones ideológicas de su partido, entre la socialdemocracia burguesa y las ínfulas bolcheviques, y una escasa ‘manu militari’, atribuciones propias de quien ostenta la vara de mando, han convertido a Marco en una dama errante, encerrada en su despacho y desconectada del mundanal ruido. Vive en su realidad dictada paralela. Mientras, la ciudad duerme.

Vicente Cornelles, periodista y escritor.

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