Mireia Rodríguez: ‘La gente con diversidad funcional no debe tener miedo al rechazo, han de hacer lo que realmente quieran’

Esta joven vila-realense ha accedido al mercado laboral a través de la asociación Acudim que forma, atiende y asesora para la integración de personas con diversidad funcional y en riesgo de exclusión

Mireia Rodríguez es una joven de Vila-real de 22 años que ha encontrado empleo. Empieza este sábado 8 de enero, en la recepción del Centre de Tecnificació Esportiva y aunque no es la primera vez que trabaja, sí que será la primera que lo haga de forma remunerada. Cobrará su primer salario.

Hasta aquí su historia no tendría nada de especial, o quizás sí, porque acceder a un puesto laboral ya resulta todo un reto difícil de salvar para muchas personas y en especial si son jóvenes. Sin embargo, en su caso, detrás de este logro hay además un camino de aceptación a golpe de realidad pero sobre todo, de ejemplo de constancia, esfuerzo y superación.

Actualitat Valenciana, recoge este trocito de la vida de Mireia, en víspera de Reyes, para contar cómo la magia que algunos esperan que traigan Sus Majestades, también encuentra su propia estrella en el trabajo y la colaboración de pajes reales que no siempre vienen del lejano Oriente. Unos pajes que a veces, se camuflan tras la imagen de educadores implicados, psicólogas y trabajadoras sociales que no desisten o de una asociación que apuesta con fuerza por la integración en un municipio que cree con firmeza en la igualdad.

P: ¿Mireia, qué harás exactamente en tu nuevo trabajo?

R: “Estaré en las piscinas del centro de tecnificación deportiva de Vila-real, en atención al público, y quizás tomando también la temperatura, o controlando las entradas y salidas, ayudando…lo que me manden que sea mi labor”.

P:¿Pero no es la primera vez que trabajas en un puesto similar, no?

R: “No, he estado en el ayuntamiento de Vila-real, pero haciendo prácticas, porque yo me saqué la formación de conserje. Primero estuve allí un tiempo, encargándome de la correspondencia, de llevar las cosas de un sitio a otro, de fotocopias, y otras gestiones que hicieran falta. Luego llegó el COVID y todo paró, pero después desde el ayuntamiento ¡pidieron que volviera a seguir con las prácticas!. “Queremos que vuelva Mireia”, comenta entusiasmada. “Se ve que les gusté cómo hacía mi trabajo”, añade con humildad

P: ¿Y cómo has conseguido ahora este puesto?

R: “Conocí Acudim por un compañero que juega conmigo a futbol. Me dijo que buscaban personas con discapacidad, y yo dije: “pues me interesa”, y en agosto hice una pequeña entrevista. Yo como tengo una discapacitad fui a hacer la entrevista porque quiero formarme, y lo he hecho y lo sigo haciendo, para poder conseguir un trabajo”.

P: Háblanos de esa formación

R: “Yo hice tres años de conserje en el Centro de Educación Especial (CEE) La Panderola y ahora estoy haciendo un curso de jardinería. Aunque sé que mucha gente dice que no se me nota, yo tengo una discapacidad en el aprendizaje. Me costaba seguir el ritmo de los demás cuando estaba ya en el colegio y luego en el instituto, y al principio no lo aceptaba. Me trataban diferente y lo pasé mal”.

P: Pero luego…¿qué pasó?

R: Al principio yo no aceptaba mi discapacidad, me hacían sentir diferente. Y un día, me senté con mis tíos, que son mis tutores legales, y me lo explicaron. Me fui a la Panderola y cuando llegué, yo decía: “¿pero yo qué hago aquí?” y ahora me arrepiento muchísimo de haber dicho “no quiero estar allí”, porque he encontrado gente maravillosa. Mis profesores, mis tutores, mis compañeros. Pero al principio no me veía porque no lo aceptaba.

Luego, poco a poco, empecé yo a ayudar a una profesora para explicarles cosas a algunos compañeros, o echarles yo una mano a ellos y ser también a veces,…no sé, como la ayudante. Termine tercero de la ESO aprobado, hice un modulo que se llama TVA, transición a la vida adulta, y como vieron que se me dio bien, que podía hacerlo, seguí formándome, poco a poco para sacarme el título de conserje, por eso hice luego las prácticas en el ayuntamiento”.

“Todo el mundo, queramos o no, tenemos alguna discapacidad pero unas se notan más que otras, aunque en el fondo todos somos iguales y no hay que tener miedo a romper esas barreras”

Mireia Rodríguez

P: Mireia, ¿qué les dirías a esas personas que ahora ven en ti un ejemplo pero a las que quizás les cuesta aceptar la realidad?

R: “Que, todo el mundo, queramos o no todos tenemos alguna discapacidad, pero unas se notan más que otras y no se puede hacer sentir mal a nadie por eso. Pero es que todos somos iguales. Las barreras hay que romperlas, y aceptar que todos somos iguales, no importa, la raza, como seas, que te cuesten más algunas cosas…¡da igual! y eso no quiere decir que no puedas hacerlas, para conseguir lo que deseas. “¡Que no tengan miedo!”

P: Bueno, de momento, tu este sábado empiezas a trabajar, ¿sabes ya que vas a hacer con tu primer sueldo?

R: -sonríe con los ojos por encima de la mascarilla, antes de responder- “bueno, depende de lo que cobre, pero la mitad…me gustaría dárselo a mi tía para contribuir con los gastos de la casa y ayudar”

P: ¿Y con el resto…?

R: “Todavía no lo he pensado, pero ahorrar para irme de viaje, a Italia, no sé, para ir a Pisa, a Roma…porque mi otro sueño era ir a Mallorca y ese ya lo he cumplido con el club de futbol, con el Villareal EDI, así que ahora me falta, poder ir a Italia”.

El respaldo de un trabajo discreto y constante

Mireia, se ha conectado por videoconferencia desde la sede de la asociación Acudim de Vila-real, para poder realizar esta entrevista. Allí, la nueva recepcionista del centre de Tecnificació, conoció a Sheila, a Sandra Royo Schmitz y a Janeth Ibargüen, las psicólogas que desarrollan las acciones que se llevan a cabo desde esta asociación de ayuda a las personas con diversidad funcional o “diferentes capacidades”, como le gusta llamarlas a Mireia. También gestionó su situación con Marian Navarro, la trabajadora social y a todas estas personas, les está tremendamente agradecida.

Y es que Josefina Mora García, la presidenta de Acudim recuerda que gracias a la labor de integración en todos los ámbitos y también en el laboral, “de 47 personas con discapacidad, 30 han encontrado empleo”.

“Para Acudim, que una usuaria encuentre trabajo significa contribuir a que alguien empiece una nueva vida, dando valor a sus capacidades, diferentes pero válidas y no a su discapacidad”

Josefina Mora García, presidenta de Acudim

Un logro conjunto que, como apunta Fina, “significa contribuir para que alguien empiece una nueva vida. Dando valor a sus capacidades, diferentes pero válidas y no a su discapacidad”.

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