Qué, Cómo y si no queda más remedio, ya veremos quién…

La opinión de Mònica Alvaro i Cerezo, presidenta de la Mesa de l'Assemblea de Bloc i País


Parece, y digo parece porque pandemia por el medio no hay nada seguro, que mi partido celebrará en junio el congreso ordinario.

No será abierto a la gente de Compromís -como nos habían vendido- ni tampoco participará toda la militancia, porque no se ha habilitado el voto telemático a pesar de que desde BiP lo hemos pedido por activa y por pasiva. Y más grave si cabe, no puede ser un congreso de refundación, como nos quieren hacer creer, porque esto no se puede hacer en una convocatoria ordinaria, por más vueltas que le pegan a las normas. Todo ello, uno sin sentido.

Por no estar, no está claro ni el nombre…que si MÁS, que si Encuentro, que si BLOC….todo en el aire. Y con este panorama, llegamos al congreso más cercado e incierto de la historia que además quieren hacerlo pasar como refundación todavía no sabemos de qué.

Hará dos años tuve la inmensa suerte de participar de la Comisión del Botànic 2, aquella que pactó el que ahora es el Gobierno de la Generalitat, y recuerdo que desde Compromís, definiremos las líneas de actuación: el qué, el cómo y quién. Obviamente interesaba y mucho, quien. Pero hasta que no lograremos “el qué” y “lo como” no pasaremos “a quien”. Y todo y el buen resultado de la fórmula, mira por donde que hoy por hoy, ahora parece que aquello que en su día valía, no sirve, puesto que todo el mundo habla del “quién” y a mí todavía me interesa saber que cosecha vamos a hacer.

Es decir, que últimamente se nos pregunta por quién de los aspirantes que se presenta a liderar -no se qué, porque por no saber no sabemos ni el nombre- será quien se lleve el gato al agua y la dirección de nuestro partido. ¡Y yo me planto! ¡Y tanto que me planto!.

Ilusa de mí, pensaba que estábamos ante un congreso renovador, que no de refundación, donde podríamos hacer de nuestro querido BLOC, o como ahora lo quieran denominar (recordamos que solo un 30% de la militancia se decanta por un cambio de nombre) un partido moderno que logrará una integración más fuerte en Compromís y donde todas y todos tuvimos espacio. Pero desde el primer momento me han dejado claro que no va así la cosa; las ponencias, la redacción de los que tienen que ser nuestras líneas maestras, se han convertido en un improvisado desfile de cargos y nombres del partido, como un escaparate para enseñar en el mundo entero lo guapos y listos que somos (que no hay duda que lo somos).

Y ahora espero impaciente que el equipo de las ponencias esté a la altura del centenar de enmiendas presentadas que apunten a que todo es mejorable, porque todas y cada una de esas enmiendas se hace con la intención de aportar.

Y a todo esto, a ninguna candidatura lo he escuchado hablar en plata a pesar de que, para ser justa, todavía queda tiempo: la candidatura que actualmente ostenta la dirección del partido dice que integrará la crítica (o sea, gente como yo que se aferramos a una corriente dentro del partido denominada Bloc i País intentando corregir aquello que nos desvía del propósito de estar cerca de las personas y de que estas se identifican con aquello que basura) pero la verdad se que a lo largo de estos años nos han rechazado casi todo lo que hemos presentado, incluso la oportunidad de votar telemáticamente – en pleno siglo XXI y pandemia por el medio- en nuestro Congreso.

Y la otra candidatura dice -a grandes rasgos- que sueña la oportunidad de mejorar el partido y que hace falta un cambio en las dinámicas que afectan a la militancia y en los pueblos, así que os damos la bienvenida al grupo de quien no nos resignamos a mirar hacia otro lado, que hemos estado cuatro años hablando los y las mismas y nos alegramos de tener compañía si la critica viene a construir. Nos han pedido una reunión, y allá donde nos piden BiP vamos, y personalmente anhelo que sea para hablar del proyecto más que de nombres.

Porque al final seremos personas como yo, que hemos tenido la gran suerte de ser escogidas para ir al Congreso de mi partido, de momento el BLOC, quienes nos tendremos que decidir entre una u otra candidatura.

Personalmente tengo la suerte de que quiero a mi partido y a la gente que lo conforma en una y otra candidatura, y también y por supuesto, a las personas que no estamos en ninguno de las dos. Porque, de verdad lo digo, somos buena gente y queremos un futuro mejor donde sentirnos valencianas y valencianos sea un orgullo.

De momento, yo continúo pensando que no es el momento de quien, y que quien no hace la cosa. Creo honestamente que a mi partido cabemos todas y todos, incluso quién levantamos la voz para decir que algo no está bien hecho y no nos resignamos a perder el espíritu de crítica si la crítica comporta una mejora.

Seré tozuda, pero insisto en que aquello que hay que analizar, reafirmar y mejorar es que haremos y que podemos ofrecerle a usted, que al final es aquello que importa. 

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