La Mostra de Valencia amplía sus horizontes

El certamen de cine extiende sus actividades a lo largo de todo el año y refuerza su colaboración con universidades, asociaciones ciudadanas y otros festivales.

La Mostra expandida, así han bautizado esta nueva dimensión del certamen de cine mediterráneo que a va generar actividades más allá de los diez días de octubre en que se celebrará propiamente el festival de cine. La intención es que “la Mostra pueda colaborar y participar en otras propuestas relacionadas con el sector cinematográfico”.

Eduardo Guillot, director artístico y de programación de la Mostra asegura que “su intención es sumarse y colaborar con acciones concretas que organicen los foros ciudadanos, las aulas de cine y las universidades”. Todo esto con la intención de poner en valor la cultura audiovisual, y colocar a Valencia como un punto de encuentro, debate y reflexión en torno al cine.

La Mostra de Valencia-Cinema Mediterrani es un festival con raíces valencianas, pero con vocación internacional. Esta es la razón por la que sus relaciones con otros festivales europeos son cada vez más intensas y más fuertes. Eduardo Guillot nos dice que” La Mostra ha viajado a Berlín, vamos a ir a Cannes, y mantenemos una fluida relación con otros festivales españoles como San Sebastián y Málaga. Algunas de las películas que se proyectan en estos certámenes podrán verse también en la Mostra”.

Esta colaboración no impide que se mantenga la apuesta del certamen valenciano por los títulos de estreno nacional, tanto en la Sección Oficial, como en la Sección Informativa. El festival recupera la vocación de escaparate y trampolín para el cine valenciano que ha desarrollado desde su retorno. Eduardo Guillot confirma que” nuestra decisión es inaugurar la Mostra con una película valenciana”.

Del mismo modo, la programación continuará destacando el trabajo de cineastas consagrados y también de los emergentes, dentro de un marco geográfico, la Comunidad Valenciana, donde la producción audiovisual experimenta una actividad intensa, y dando a conocer cinematografías que de otro modo tendrían un difícil acceso al público mayoritario.

El festival seguirá apostando por dos iniciativas puestas en marcha en 2022 y que han funcionado razonablemente bien. El Espai Mostra continuará llevando la programación hasta el centro de la ciudad, concretamente a la plaza del Ayuntamiento, permitiendo una interacción directa entre autores y público. Y, por otra parte, celebrando la segunda edición de Valencia Film Afers, un foro de coproducción internacional que en su anterior edición reunió en la ciudad a más de treinta profesionales con la intención de crear una red que permita estimular la coproducción en el ámbito del festival.

Con este panorama expansivo, irrumpen este año los estudios de cine de Ciudad de la Luz, que vuelven a retomar su actividad después de una década cerrados. “Una oportunidad interesante”, según Eduardo Guillot, “pero hay que concretar qué condiciones especiales habría para el cine valenciano”.

Desde la dirección de la Mostra lo que sí se echa en falta es una escuela de cine. Guillot sostiene que “esa podría ser una de las funciones interesantes que se deberían recuperar desde los estudios de Ciudad de la Luz”. El director artístico de la Mostra asegura que las cinematografías más potentes de nuestro país son de comunidades autónomas con sus propias escuelas de cine, como Cataluña y Euskadi. Un reto considerable dentro de este nuevo ciclo que se está gestando en el cine valenciano.

Aunque no se ha hecho pública todavía de forma oficial, lo que parece garantizado es el interés, la variedad y la expansión de la programación y las actividades paralelas de esta 38 edición de la Mostra de Valencia.