La central nuclear de Cofrentes, a examen para su cierre en 2021 o 2033

La central nuclear de Cofrentes empezó a operar el 11 de marzo de 1985 y tiene concedida la renovación de la autorización de explotación hasta el 20 de marzo de 2021.

AVL

El Pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) ha iniciado el análisis del informe preceptivo correspondiente a la solicitud de renovación de autorización de explotación de la central nuclear Cofrentes (Valencia).

De esta forma, en su reunión semanal mantenida vía telemática, se han abordado los aspectos generales de la autorización, incluyendo el estado de cumplimiento de las condiciones sobre seguridad nuclear y protección radiológica, así como de las instrucciones técnicas complementarias asociadas al permiso vigente, según ha informado el CSN en un comunicado.

Al igual que se hizo con las renovaciones de las autorizaciones de explotación de las centrales nucleares Almaraz y Vandellós II el año pasado, el pleno ha diseñado un plan para analizar en varias sesiones la voluminosa documentación técnica que va asociada a este tipo de procesos.

Esta contempla, entre otros documentos, la Revisión Periódica de Seguridad (RPS), los análisis del envejecimiento y experiencia operativa durante el periodo del permiso vigente, la renovación de la autorización de protección física y otros documentos asociados a la operación a largo plazo.

La central nuclear de Cofrentes está situada en el término municipal de Cofrentes (Valencia), en la cola del embalse de Embarcaderos, en el margen derecho del río Júcar. Funciona mediante un sistema nuclear de producción de vapor formado por un reactor de agua ligera en ebullición, del tipo BWR-6 y recinto de contención tipo MARK 3, suministrado por la empresa estadounidense General Electric Company.

La central nuclear de Cofrentes empezó a operar el 11 de marzo de 1985 y tiene concedida la renovación de la autorización de explotación hasta el 20 de marzo de 2021. Es propiedad en un 100% de Iberdrola.

Según el plan acordado de cierre entre Gobierno y eléctricas, el cierre definitivo de Cofrentes se tendría que dar en 2033, dentro de 12 años. Lo normal es que el CSN dé una prórroga por 10 años, pero para tratar de cubrir todo el plazo puede que finalmente alargue la explotación directamente hasta 2033.

Compromís y Ecologistes en Acció, en contra

Compromís registró el pasado 26 de enero una una batería de preguntas al Gobierno en las cuales se exige asumir el día 20 de marzo de este año 2021 como el del final de la actividad de la central nuclear de Cofrentes, tal y como estaba previsto en los permisos originarios, y no en 2030 tal y como pretenden el actual Gobierno.

Compromís ya registró en 2020, a un año vista de la caducidad de estos permisos, una serie de interpelaciones al Gobierno para “exigir no caer en esta tentación después de las maniobras de la empresa explotadora del suministro, Iberdrola, para alargar la licencia hasta 2030, pero demostraron la voluntad del ejecutivo de plegarse a los intereses empresariales, y renovar injustificablemente esta licencia durante 9 años más”.

“Era una burla a la propia voluntad de las Cortes Valencianes que exigieron vía PNL el cierre definitivo de estas instalaciones, y a la propia lógica y compromisos electorales de los partidos en el Gobierno de apostar por una transición energética hacia la sostenibilidad”, denuncia la formación. “Renovar “porqué sí” la actividad de esta vieja central es insostenible se mire por donde se mire”.

Desde Compromís se recordó que Cofrentes tiene las piscinas del combustible usado llenas de residuos nucleares: “Esto significa que los residuos que se generan cada día, tienen que salir de esas piscinas al Almacén Temporal Individualizado (ATI) que está situado a la intemperie, junto a la central, a poco más de un kilómetro del pueblo y a unos 200 metros del río Júcar, que riega y da de beber al área metropolitana de València e, incluso, a una gran parte de la provincia”. Todo con los riesgos medioambientales y para la salud de las personas que esto implica.

Ecologistes en Acció aseguraron también en declaraciones a la prensa que “es una auténtica insensatez mantener aún tanto tiempo en funcionamiento una central amortizada, vieja y sin garantías, que compromete además en caso de accidente grave, siempre probable, la salubridad de la aguas que suministra la misma ciudad de València y su entorno metropolitano”.

Además, ha añadido que se trata de “una central que ha acumulado con los años, desde 1984, multitud de problemas, averías e incidencias, que compromete, según diversos informes, la seguridad de todos los habitantes de nuestra comunidad y que pretende continuar su explotación durante 10 años más”.

Ecologistes en Acció ha recordado que las mismas Corts en 2017, mediante una proposición no de ley, acordaron solicitar el cierre de la central al final de la vigencia de su licencia, prevista para el 20 de marzo de 2021.

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