Sin expectativas de mejora en el primer fin de semana de ocio nocturno

Los empresarios argumentan que no poder usar la pista de baile frena las posibles reservas en las discotecas y pubs.

La Comunitat Valenciana se enfrenta a su primer fin de semana sin toque de queda y con el ocio nocturno abierto tras meses sin actividad. A pesar de que las discotecas y pubs pueden volver abrir sus puertas, fuentes de la Coordinadora Empresarial de Ocio y Hostelería de la CV explican que “estas medidas no son suficientes” y que están ya “cansados, decepcionados y desesperados”.

Los empresarios de este sector esperaban la vuelta de las discotecas y pubs con la posibilidad de habilitar las pistas de baile aunque con el uso de las mascarillas. Sin embargo, la Generalitat tan solo ha aprobado la apertura con los clientes sentados en sillas y mesas y con una limitación horaria.

Las nuevas restricciones del Consell tan solo permite que estos establecimientos permanezcan abiertos hasta las 3 de la madrugada con un 50 % de aforo en interiores y sin baile. Además, las últimas consumiciones solo se podrán servir hasta las 2.30 horas y se limitará el uso de la barra para retirar las consumiciones.

Las mismas fuentes explican que la reapertura “no va a cambiar nada para nosotros porque no la vemos como una reapertura”, además la ampliación del horario “no nos soluciona nada porque nuestros clientes no son robots, ¿quién va aguantar más de 7 horas sentados en una silla y sin bailar y sin moverse? Es imposible”.

Al ser preguntados por la previsión de reservas y clientes que esperan para este fin de semana en las salas, nos indican que “no somos optimistas” y “no tenemos apenas reservas porque la gente no puede bailar”. Asimismo, explican que “con la gente que viene a las discotecas es una pelea constante” porque “tienen ganas de bailar y no pueden y entonces se marchan”.

“Pedimos un protocolo para el ocio nocturno para que nuestros clientes puedan bailar con mascarilla aunque sea en su propio sitio o delante de la mesa. En otros sitios interiores cómo los gimnasios la gente también suda y va con su mascarilla” indica uno de los miembros portavoces de la Coordinadora.

En cuanto a la problemática de los botellones, especialmente en la Plaza Honduras de València, explican que “siempre han habido botellones desde hace más de 25 años, pero la situación ha empeorado porque el barrio se ha convertido en un punto de encuentro de estudiantes” y que “la mayoría no son clientes ni de las discotecas ni de los establecimientos y beben y socializan en la calle”.

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