Día de los olvidados

La opinión de Juan Molpeceres. Abogado y criminólogo. Presidente del Casal de la Pau.

A mi me gusta decir que la Merced es la patrona de los olvidados.

Porque de las personas que están en la cárcel nos acordamos muy poco y cuando lo hacemos es para tenerles miedo.

Creo que se debe, sobre todo, al desconocimiento. Porque cuando entras en prisión, y tratas y compartes con personas privadas de libertad, te das cuenta de que son mucho más que el delito que han cometido.

Los que trabajamos en el entorno penitenciario somos conscientes de lo difícil que es conectar nuestra labor con la sensibilidad social y más aún con los intereses políticos. Y eso se traduce en precariedad de medios.

No pretendo en absoluto justificarles. Son personas que han cometido delitos y a nuestra sociedad no se le ha ocurrido más respuesta que la cárcel. Pero la cárcel pocas veces ayuda al cambio.

Creo que la clave de actuación de las entidades y de la parte de la sociedad que quiere implicarse (que también la hay) es acompañarles en su camino. Que no acaba con el final de su pena en la cárcel sino al contrario, casi empieza entonces.

En la dificultad para encontrar trabajo; en la dificultad para crear nuevas relaciones que no les zambullan de nuevo en la delincuencia; en la dificultad para superar las adicciones o para afrontar la enfermedad mental que en muchísimos casos arrastran.

Acompañarles en la búsqueda de un espacio en el que se sientan personas, respetando el derecho del otro. Encontrar ese espacio es a lo que yo llamo reinserción. Y es bueno para ellos, pero también para cada ciudadano y ciudadana que realmente quiere y tiene derecho a vivir sin miedo.

ValenciàEspañol