La Nucía: Vecinos informan de plagas de procesionaria en aceras

La procesionaria puede provocar la muerte inmediata de perros y gatos si se acercan, así como graves reacciones alérgicas en niños y adultos.

Varios vecinos y vecinas de La Nucía (Alicante) explican que hay plagas de procesionaria incluso en las aceras del pueblo, lo que supone un claro peligro para niños y animales, pues son muy tóxicas.

Imagen de Lydia Ruiz

Desde hace varios días, denuncian en redes sociales los nidos de procesionaria que suelen ver en varios puntos de paso frecuente y exigen que el Ayuntamiento ponga alguna solución, a fin de evitar males mayores.

¿Qué es la procesionaria?

Es un tipo de oruga, llamada la procesionaria del pino, una de las mayores responsables de la destrucción de los pinares españoles. Suele encontrarse en parques, zonas rurales y bosques normalmente, aunque ya es frecuente ver sus nidos hasta en las aceras, como ocurre en La Nucía. Es una plaga totalmente dañina tanto para flora como fauna animal, y, por supuesto, para los humanos. 

Nido de procesionaria

Este tipo de orugas suele formar una línea extensa para desplazarse por el suelo en procesión (de ahí su nombre). Así bajan de sus nidos (esas redes blanquecinas que se ven en los pinos), normalmente cerca de la primavera, y caminan por el suelo buscando un lugar para enterrarse. Algunos nidos pueden albergar hasta 300 orugas.  

Tóxicas para humanos, mortales para perros y gatos

Son extremadamente venenosas. Cualquiera que las toque puede sufrir graves problemas, ya que las orugas están cubiertas de pelos impregnados con una toxina muy peligrosa.  De hecho, muchos perros mueren a causa de acercarse a ellas o intentar comérselas. Los síntomas comienzan con el perro rascándose la boca, como si se quisiera sacar algo de la lengua con sus patas, mientras saliva sin parar. Hay que acudir a un veterinario lo antes posible porque si no morirá, ya que le provoca una reacción alérgica que le impide respirar. Y en el mejor de los casos, perderá parte de la lengua porque ante el contacto con la toxina se necrosa. 

Aunque en el caso de los humanos, como norma general, no suele ser letal, sigue siendo realmente peligrosa, sobre todo para los niños, que podrían metérsela también en la boca. 

Es importante que no tocar los nidos y evitar pisarlas, puesto que la toxina se queda en la suela. Es más, hasta sus pelos caen constantemente al suelo, mientras se encuentran en los árboles. Dichos pelos producen reacciones alérgicas y urticaria al contacto con la piel, lo supone un claro riesgo para la salud. Y aún peor en los niños, ya que las pueden coger, luego meterse los dedos en la boca…También puede provocar conjuntivitis y problemas respiratorios graves. 

Por todo lo expuesto, es importante no tocarlas y avisar a los ayuntamientos en caso de ver nidos de procesionarias, sobre todo, si van por la acera, a fin de que las retiren cuanto antes.

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