La falta de sombra en la plaza de la Reina ‘calienta’ a vecinos y comerciantes

La nueva reforma de la plaza de la Reina se abrirá al público en los próximos días entre quejas por la falta áreas de sombraje, zonas verde y conexiones con el transporte público

La nueva plaza de la Reina está a punto de abrirse al público y lo hará entre quejas, polémicas y protestas. Las obras de remodelación de este espacio de 12.000 m2 están previstas que finalicen este miércoles, tal y como anunció hace unas semanas el alcalde de València, Joan Ribó, y el concejal de Movilidad, Giussepe Grezzi, aunque para que esté abierta completamente hace falta que un tramite administrativo y que el Ayuntamiento de València recepcione la documentación por parte de la empresa y compruebe que todo está correctamente, algo que puede ser “muy breve”, según fuentes municipales.

Sin embargo, a falta de quitar las vallas que rodean este nuevo espacio peatonal en el corazón de València, los vecinos, comerciantes y hosteleros ya han mostrado su rechazo a la remodelación por la falta de sombra, espacios verdes y conexión con el transporte público. Es por ello que esta mañana algunos residentes y comerciantes de Ciutat Vella se han concentrado frente a la Catedral con su paraguas para protestar, pensando que hoy era el día de la inauguración, contra la escasez de zonas sombraje.

La plaza cuenta con alrededor de 115 árboles, según el Ayuntamiento un 70% más que antes de la reforma, pero que aún no tienen suficiente tamaño para hacer mucha sombra; 900 asientos distribuidos por diferentes zonas del espacio, aunque muchos no tienen sombraje y son de cemento o metal que se calienta rápidamente con las altas temperaturas; y toldos móviles que se colocarán en los meses de más calor, pero que debajo no tienen ningún asiento o zona de descanso.

Toldos sin bancos y bancos sin sombra

En este sentido, el presidente de la Asociación Vecinos y Comerciantes de Ciutat, Rafael Mampel, ha explicado que han convocado dicha concentración porque “la plaza es un socarral donde no hay sombra, los bancos están fuera de la sombra y son de hierro por lo que cuando se calienten a 42º a ver quién se sienta ahí, y encima no hay nada de verde con tan ecologista que son. Solo hay que cemento y cemento igual como en la plaza de Brujas”.

No hay parada de taxi ni de autobús para la gente mayor, la más cercana les deja en la calle Poeta Querol o en la Glorieta, y hay gente muy mayor que no va a poder venir andando hasta el Mercado Central o la Plaza Redonda y eso afectará los comercios de la zona. La restauración todavía puede sobrevivir por el turismo, pero las tiendas de lana o puntillas, dime tú, la gente que venía de los pueblos, preferirá comprar en su zona”.

“Ya veremos también como se hace la carga y descarga y que se hace con las 500 plazas de aparcamiento de la calle Corregeria, veremos como entramos y salimos” manifiesta Mampel, que también asegura que “llevamos muchos años yendo a las mesas de Movilidad y no nos dicen nada, a Grezzi le dices una cosa y hace la contraria. Estamos hartos porque en el plano era otra cosa, era muy bonita, pero del ‘dicho al hecho, hay un trecho’“.

Del mismo modo, Jose Manuel Giner, residente en Ciutat Vella desde hace varios años, señala sobre la remodelación de la plaza que “no está nada acertada porque están aislado a los vecinos de Ciutat Vella. Lo que pretenden es aislar este barrio para que no funcione y solo lo haga lo que ellos quieren”. “No han quitado la zona de aparcamiento naranja, y ¿ahora qué hacemos con los coches? ¿nos los tragamos? ¿cómo accedemos a nuestras casas?” lamenta.

Jose Manuel Giner, vecino de Ciutat Vella.

Juan Antonio Martinez, comerciante del Estanco ubicado en la plaza, manifiesta que “hay mucho cemento y poco árbol, césped y verde. Aquí te puede dar una lipotimia en pleno verano“. Además lamenta que “no han dejado ninguna parada de autobús para la gente mayor que quiera venir a ver la Catedral o a la zona. No hay facilidades para acceder a la zona, al menos que hubiesen puesto un bus eléctrico que no contamina. Esto puede afectar a nuestro negocio porque el acceso al centro no lo facilitan y en taxi la gente no va a venir”.

Juan Antonio Martinez, comerciante del Estanco

Otras vecinas del barrio, Amparo y Feli, que han acudido a la protesta han criticado también la falta de sombraje, los materiales utilizados para el suelo y la imposibilidad de acceso para personas mayores o de movilidad reducida a zonas de descanso, ya que con las altas temperaturas no pueden estar al sol. Asimismo han señalado que este espacio “pronto se convertirá en una zona de botellón como pasa con otras plazas y estará lleno de patinetes”.

La oposición contra la plaza

Los vecinos y comerciantes de Ciutat Vella han estado respaldado por Vox, el único partido con representación en el Ayuntamiento de València que ha acudido a la concentración. El portavoz de Vox, Pepe Gosálbez, ha señalado que “han creado una barbaridad de plaza a espaldas de los vecinos, ya que esta reforma les dificulta o impide la movilidad o accesibilidad a sus viviendas y negocios”.

“Esta remodelación dificulta el negocio a las 13 terrazas que hay porque les reduce el espacio de trabajo. El señor Ribó sigue con su ‘hoja de ruta’ de destruir València y ha metido a la plaza de la Reina y a Ciutat Vella para continuar destrozando València y los negocios, sobre todo a la hostelería, que ya está bastante tocada, y en vez de echar una mana, les echa la mano al cuello” ha indicado.

Sin restos arqueológicos

Por otra parte, el portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Valencia, Fernando Giner criticó este martes que el gobierno del Rialto hubiese tapado los restos arqueológicos con cemento encontrados en la Plaza de la Reina, junto a la fachada barroca de la catedral. “Hemos perdido la oportunidad de conocer la historia de nuestra ciudad y su evolución. Grezzi desprecia nuestra historia” lamentó.

“Hace unos meses ya dijimos que nos parecía un tremendo error hundir en hormigón la zona. Pues bien, ahora, gracias a un estudio de la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), ya sabemos con certeza qué es lo que Grezzi ha arrebatado a todos los valencianos con la connivencia del alcalde: una puerta de la muralla tardo romana, lo que todo apunta a que podría ser un templo visigodo, y la base de una torre romana”, explicó.

Del mismo modo, Giner también indició que, en su momento, los técnicos que realizaron las catas y descubrieron la magnitud de los restos propusieron crear una cripta arqueológica abierta al público, que se dividiría en dos fases: una primera obra en la que solo se crearía la cripta visitable, y una segunda más ambiciosa para conectar ese espacio con la Almoina por debajo de la calle Barchilla.

Restos encontrados durante las obras de la plaza de la Reina | Ciudadanos

“Según nos han explicado, la primera fase habría tenido muy poco coste temporal y económico, ya que los restos estaban muy accesibles. Sin embargo, el gobierno de Ribó no quiso posponer ni un segundo más la apertura de una de sus ‘joyas’ electorales y le ha echado hormigón encima”, señaló.

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