55 minutos de Pleno improductivo en la Diputación consiguen la unanimidad por la absurdidad de la sesión

La sesión plenaria extraordinaria a petición del PP con el único punto, no aprobado, de tramitar las bases para ayudas se ha convertido en un escenario de discordias y desencuentros carentes de cualquier utilidad para la ciudadanía.

Aunque por motivos muy distintos, el sinsentido del Pleno Extraordinario de la Diputación de Castellón celebrado hoy, parece haber conseguido la unanimidad de todos los partidos políticos respecto a su carencia de utilidad. Y es que los 55 minutos de una sesión convocada con prisas y con un único punto de dia que se ha rechazado con los votos en contra de PSPV y Compromís y la abstención de Ciudadanos, no han dado más que para escenificar la absurdidad a la que se puede llegar en política.

Para los populares, que fueron quienes pidieron la convocatoria de este Pleno con la propuestas sobre la tramitación de las bases reguladoras para la concesión de subvenciones, “no tenía sentido convocar con tanta prisa un Pleno en el que el equipo de gobierno no aporta lo que les pedimos, que son esas bases de las ayudas recogidas en su presupuesto”, ha afirmado el portavoz de PP en la Diputación, Vicent Sales.

Por parte de los socialistas, Santi Pérez, ha calificado de “vergonzoso” el “paripé” de un pleno que nos hace perder recursos económicos y que solo busca el titular de la prensa”, resaltando en este sentido que los diputados socialistas que cobran por asistencia a plenos renunciarán a la retribución de hoy, algo a lo que se han sumado los representantes de Compromís y Ciudadanos.

Un apunte, el de no cobrar esta sesión que el diputado popular, una hora antes del Pleno, en una comparecencia ante los medios, ya ha advertido que “sólo afectaba a tres de todos los concejales socialistas ya que el resto tienen dedicación exclusiva”.

Por su parte, Pau Ferrando, como portavoz adjunto de Compromís en el equipo de gobierno, ha calificado el pleno extraordinario de “una maniobra política de una torpeza evidente, acusando al PP de “querer una fotografía a costa de lo que sea”. Además Ferrando  ha recordado que el grupo popular “votó en contra del presupuesto”, preguntándose en este sentido “qué legitimidad moral tienen para intentar marcar el ritmo político”.

En cuanto a la postura de Ciudadanos, su portavoz, Cristina Fernández, ha defendido la postura de la formación naranja ante la convocatoria del pleno extraordinario solicitado por el PP y en este sentido, ha asegurado que “como era de esperar, esta sesión plenaria no ha aportado nada. Solo ha recrudecido la guerra entre PP y PSOE y ha dado alas al partidismo en una época en que debería primar el diálogo y la altura de miras”.

En resumen, una hora escasa de discursos vacíos, en su mayoría, que poco tienen que ver con el talante de consenso de que desde el primer día ha querido manifestar el presidente de la Diputación, José Martí, que pese a mostrar su  “absoluto respeto” al mecanismo legal utilizar por el Partido Popular con la petición de pleno, ha lamentado la falta de información previa por parte del principal grupo de la oposición “porque si algo ha demostrado esta presidencia es nuestro talante conciliador y dialogante”.

Una sesión plenaria vacía de contenido útil que cabe decir ha ido in crescendo en especial en las intervenciones de populares y socialista hasta llegar al punto final en que la pantalla de este pleno telemático se ha llenado de rostros de indignación y de un cruce de comentarios e intentos de intervenciones en las que el presidente ha tenido que intervenir recordando quien tenía la palabra. Un encuentro que nada ha solucionado y nada aporta a los ciudadanos más allá de reafirmar el desencanto y la falta de utilidad que para la mayoría ya supone el “trabajo” de los políticos.