PortCastelló, una mar de referencias tan únicas como las olas

Infraestructura clave y motor económico, espacio de ocio y turismo o referente en objetivos sociales, el puerto aúna multitud de ópticas

Dicen que los recuerdos son únicos y que es una de aquellas pocas cosas que aún tenemos el privilegio de escoger. Por eso cada cual extrae y elabora en su memoria aquellos que más le impactaron o que se quedaron anclados por alguna razón.

Hablar del Puerto de Castellón, PortCastelló, es para miles y miles de personas, no solo de esta província, un mar tan infinito y caleidoscópico de referencias distintas que crearía una travesía infinita. “El Puerto que abrieron para que la gente paseara”, “La plaza donde vamos a comer en verano”, “Dónde se ven las grúas esas, a los lejos”, “Desde dónde enviamos las naranjas”….

Por eso, Actualitat Valenciana, arranca una batería de pequeños reportajes periódicos en los que trate algunos de esos aspectos que reflejen cómo y qué es pero también qué busca ser PortCastelló.

Apenas hace un mes, el presidente de la autoridad Portuaria, Rafa Simó recordaba en la presentación del Plan Estratégico del Puerto, con horizonte en 2024, que entre todos los objetivos que se marcaban como meta “hacer de PortCastelló un lugar mejor donde trabajar, vivir y convivir,” era uno de los más importantes.

“hacer de PortCastelló un lugar mejor donde trabajar, vivir y convivir”

-Rafa SimÓ, Presidente de PORTCASTELLÓ-

De ahí que el primer “avistamiento”, otee algunas de las perspectivas que quienes se relacionan con este Puerto, de maneras muy diversas.

El recuerdo: la caída de una “barrera”

Muchas de las salpicaduras de las imágenes de momentos importantes de la memoria del Puerto de años ‘ha’, para los vecinos del Grau o los castellonenses, pasan por la caída del muro que separaba el Puerto de la ciudad.

Fue a mediados de los 90, en el inicio de un ambicioso Plan que buscaba cambiar el “asilamiento” y la distancia marcada por unos centímetros de hormigón y verja que había creado una separación infranquable a un lado y a otro de la valla.

La retirada del muro que históricamente separaba el puerto de la ciudad, marcaba el comienzo de una transformación. Carmen, tiene 53 años, y recuerda que pasear por el Grao, cuando ella era pequeña, “no quería decir ir a ver el mar“. “Claro que me acuerdo yo, había como una pared larga y si te ibas más hacía el sur estaba la parte de la lonja, pero ahí tampoco podías entrar, bueno el día de la ‘torrà de la sardina’, sí, en Sant Pere, pero el resto de días, si no eras pescador o de los otros que trabajaban en el puerto, detrás de esa pared no entraba nadie”.

Cabe recordar que esta iniciativa vino del propio PortCastelló y buscaba esa unión y esa fusión real que aún hoy sigue siendo clave para el actual presidente, Rafa Simó.

La Plaza del Mar, punto de encuentro turístico

En los últimos años, el Puerto también se ha posicionado como lugar de referencia y encuentro para el turismo, la gastronomía, los eventos culturales, las competiciones náuticas y multitud de iniciativas. Así, toda esta parte dedicada al ocio donde han convivido o conviven, bares, restaurantes, cines, espacios comerciales y un Casino en lo que fueron las antiguas Atarazanas del Puerto es una de las más concurridas y visitadas tanto por turistas como por castellonenses y ‘graueros’.

De hecho, para muchos madrileños con segunda residencia en la costa castellonense y para la gran mayoría de visitantes, ir a comer a La Plaza del Mar, situada entre el Moll de Costa, el Club Náutico de Castellón y la lonja pesquera, se ha convertido en una tradición inexcusable. Al igual que lo son para infinidad de familias los paseos con niños por esta zona “para ver el pez que tira agua” o “jugar a la oca” que rinde homenaje a historia y tradiciones de la ciudad.

El Puerto de la cerámica

Pero lejos de todas estas referencias, comunes para aquellos ajenos a lo que supone el Puerto en términos socioeconómicos, basta hacer unas someras consultas para descubrir la importancia de PortCastelló como gran infraestructura logística.

El gran desconocido para muchos de sus vecinos, no lo es en absoluto en ámbitos nacionales e internacionales. Tanto en términos de tráficos como de crecimiento y expansión, las cifras de los últimos informes y memorias anuales sitúan a PortCastelló en “una situación muy competitiva” y potenciando unos ejes de trabajo que aumenten todavía más esa ventaja.

Un complejo universo que permitió que PortCastelló cerrara 2020 con “buenos indicadores de solidez financiera: el EBITDA asciende a 16,3 millones, el Cash-Flow a 14,2 millones y el fondo de maniobra a 60,1 millones”. Conceptos financieros, quizás no asimilables para los no doctos que que se traducen en unas cifras que como explicó en su momento desde la institución, permitirán “afrontar con garantía el ambicioso plan de inversiones productivas comprometido para los próximos años, que tendrá un efecto tractor sobre la economía castellonense”.

De hecho, las previsiones para este 2021, son crecer un 6% respecto a 2020 y cerrar con 19.600.000 toneladas de mercancías. No en vano, cabe recordar, que aunque como ha lamentado en muchas ocasiones el grauero y amante del mar que ahora lo preside “aunque mucha gente no lo sepa somos el noveno Puerto de España“.

Una travesía que aúne tierra y mar

Con todo, desde una perspectiva tan diversa y plural como personas se relacionan con el Puerto, en cualquiera de sus formas, lo que resulta innegable es que las acciones para dar a conocer PortCastelló, en todos sus aspectos tienen su mapa de navegación bien definido. La jornadas de puertas abiertas, las visitas de escuelas grupos o asociaciones, las ofertas de empleo, los compromisos medioambientales, los beneficios empresariales y todo la vertiente social que a través de premios, fundaciones o reconocimientos está llevando a cabo PortCastelló tienen aún muchas millas por delante.

Imágenes: PortCastelló / Sergio Naranjo

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