Profesorado con tapones en el arranque de curso del conservatorio de Castelló

Las medidas de insonorización y las correcciones que se deben aplicar según el Síndic de Greuges en su último escrito, delegan en la dirección de los centros que sean ellos quienes soliciten, de nuevo, a Conselleria que realice las actuaciones correspondientes para subsanar los problemas

Con una parte del profesorado usando tapones y las deficiencias de aislamiento acústico pendientes de resolver, los conservatorios de música de Castelló han arrancado el curso académico este miércoles. Y entre los asuntos a abordar, la reiterada petición de solicitar la intervención de las administraciones competentes para solucionar este problema ha vuelto a aparecer ya tras el primer claustro.

Sin embargo, en esta ocasión, la diferencia respecto a la solución de esta enquistada demanda de la comunidad educativa por las dificultades que entraña impartir y recibir enseñanzas musicales con los decibelios por encima de lo recomendable, la marca el escrito del Síndic de Greuges que, de momento, cierra el expediente de queja abierto, con el compromiso de Conselleria y ayuntamiento de cumplir las recomendaciones sugeridas y hacerlo además dentro de un plazo susceptible de control.

De hecho, y según ha podido saber Actualitat Valenciana de fuentes internas del conservatorio superior, “el próximo martes, probablemente se enviará una nueva petición a la Dirección Territorial, pidiéndole que actúe”. Aunque desde el centro insisten en que “están perfectamente al tanto desde hace años del problemas y son innumerables las ocasiones en las que se les ha reclamado soluciones y nos hemos reunido con ellos sin que sirviera de nada”, aseguran los docentes consultados por este medio.

La resolución del Síndic de Greuges

En concreto, esta resolución de cierre de expediente del 15 de septiembre, justo una semana antes de inicio de curso, refleja la contestación de Educación y del consistorio castellonense respecto las recomendaciones que el Síndic de Greuges les hizo a estas administraciones tras analizar la problemática denunciada y reclamar la documentación pertinente.

La resolución de principios de agosto, en plenas vacaciones, ya establecía que se tomaran toda una serie de medidas en base al cumplimiento de la normativa de salud laboral del personal del centro y lanzaba recomendaciones.

“1.- RECOMENDAMOS a la Conselleria de Conselleria de Educación, Cultura y Deporte que proceda a valorar a través de sus servicios técnicos o del propio INVASSAT, el grado de cumplimiento de las medidas preventivas contenidas en el informe de fecha 14/12/2021 y que se reproducen a continuación:

  • Medidas organizativas (horarios, tiempos de descanso…) para favorecer los periodos de recuperación de los oídos del personal expuesto a sonidos elevados
  • Incrementar el aislamiento acústico de las aulas para reducir el nivel de ruido generado por la transmisión vía aérea y vía estructural.
  • Proporcionar a las aulas mayor acondicionamiento acústico mediante la combinación de materiales y elementos que produzcan absorción, reflexión y difusión sobre la energía sonora. .
  • Formar e informar al personal sobre los riesgos y las medidas a seguir. .
  • Organizar con el servicio de prevención de riesgos laborales los controles de la función auditiva, en función de los niveles obtenidos (3 y 5 años)

2.- RECOMENDAMOS al Ayuntamiento de Castellón que proceda nuevamente a través de los servicios técnicos municipales, a comprobar la adecuación de las instalaciones a la normativa en materia de edificabilidad y de condiciones acústicas”.

Finalmente, hace apenas una semana, el 14 de septiembre, las recomendaciones eran contestadas por estas administraciones que asumían el compromiso de aplicarlas, aunque es así con algunos matices.

El compromiso de control del ayuntamiento de Castelló

Según reza el escrito del Síndic: “En fecha 14/09/2022 tiene entrada en esta institución los informes de ambas administraciones en los que se aceptan las recomendaciones formuladas.

Según indica textualmente el Ayuntamiento de Castellón:

Asimismo, a la vista de la Nota de Reǵimen Interior fecha 12 de septiembre de 2022 por la Adjunta de Sección Jefa de Negociado de Control de Actividades e Instrumentos de fecha 12 de septiembre de 2022, se le indica que se procederá a adoptar las medidas necesarias a los efectos de comprobar la adecuación de las instalaciones, para lo que se estima necesario un plazo de entre 3 a 6 meses (actuaciones y la emisión de la documentación acústica correspondiente)”.

Es decir, que el ayuntamiento debería verificar y revisar antes de medio año la adecuación de las instalaciones y emitir el informe correspondiente. Además hacerlo en un periodo máximo cuya expiración, se da la circunstancia que podría coincidir con la precampaña política electoral a los comicios municipales.

Actuación de Conselleria, tras la petición expresa de la dirección de los centros afectados

Por su parte, la Consellería de Educación, Cultura y Deporte indica que:

  • Que se aceptan la recomendaciones planteadas, procediéndose a dar traslado de las mismas al INVASSAT, organismo autónomo que asume las competencias atribuidas a los Servicios de Prevención propios de la Generalitat del Sector Docente.
  • Así mismo, se procederá a dar traslado a los dos Conservatorios de Música, ubicados en el mismo edificio, sito en la plaza Fadrell de Castelló de la Plana, una vez se inicie el curso escolar, dado que en el mes de agosto los centros educativos permanecen cerrados.

Entre las funciones de los y las directores/as de los centros educativos, se encuentran las relacionadas con la prevención de riesgo y el cuidado de la salud de los trabajadores, tal como establece el DECRETO 252/2019, de 29 de noviembre, del Consejo, de regulación de la organización y el funcionamiento de los centros públicos que imparten enseñanzas de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional,(…)

“Para todo aquello relativo a la organización y el funcionamiento de los conservatorios que no esté previsto en la presente norma, será aplicable, de forma subsidiaria, aquello que se disponga para los centros que imparten enseñanzas de Educación Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional.”

Del mismo modo, serán los directores quienes llevaran a cabo las actuaciones de aislamiento y acondicionamiento acústico de las aulas, bien asumiéndolo los propios centros o en su caso proponiendo a esta Dirección Territorial el inicio de un expediente administrativo de contratación pública, dependiendo del coste de dichas actuaciones, a valorar en su caso, por el Servicio de Infraestructuras Educativas de esta Dirección Territorial.

Se procede a dar traslado también a la Inspección Educativa de Castellón en función de sus competencias de supervisión y control, desde el punto de vista organizativo, del funcionamiento de los centros educativos

Una “nueva” petición formal a la Direcció territorial d’Educació

Con todo esto, según las declaraciones de miembros de la comunidad educativa del conservatorio superior, a tenor de lo expuesto en esta resolución, los centros solicitarán la próxima semana y por enésima vez que la Dirección Territorial de la Conselleria de Educación actúe.

“Nosotros no tenemos ni medios ni presupuesto ni capacidad para hacer nada y Conselleria conoce de sobra el problema. ¡Es algo que va de años!” añaden indignados algunos de los miembros del equipo docente.

De hecho, cabe recordar que los tapones que utilizan algunos de los profesores, por recomendación expresa de un informe previo del INVASSAT en cuanto a medidas correctoras por temas de salud laboral, se pagaron desde el mismo conservatorio de partidas de un presupuesto que, a priori, podría haber ido destinado a otras actividades. Un hecho, quizás anecdótico pero que en interpretación de algunos de los docentes más críticos de este centro habla “de la vergüenza profesional que supone impartir enseñanzas musicales en unas condiciones inadecuadas pese a años de demandas no escuchadas por las administraciones competentes”.

Al respecto, y como colofón, basta añadir que algunos de los miembros de la comunidad educativa son ellos mismos quienes hace tiempo que empezaron a utilizar tapones para suavizar los decibelios que diariamente les afectan, durante las cinco horas de media que ejercen la docencia musical en estos centros, mientras se esperan soluciones que parecen nunca llegar.

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