La EMT reduce su huella de carbono gracias a la renovación de la flota

El objetivo de la entidad a medio plazo es es reducir un 30% su impacto ambiental en 2030.

La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València ha logrado reducir en un 22,3% su huella de carbono desde 2015 “gracias a su apuesta por la compra de nuevos autobuses más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente, así como otras políticas implantadas en la entidad para reducir el impacto ambiental asociado a su actividad”.

El presidente de la EMT, el regidor Giuseppe Grezzi, ha valorado positivamente estos datos y ha insistido “en la necesidad de seguir apostando por modos de transporte sostenibles en nuestras ciudades, como la bicicleta y los autobuses municipales, para reducir las emisiones contaminantes, mejorar la calidad del aire que respiramos y luchar contra el cambio climático” en el marco de la conmemoración mañana, 5 de junio, del Día Mundial del Medio Ambiente.

Según una auditoria de MyEnergyMap, el compromiso de la EMT por la sostenibilidad ha permitido disminuir sus emisiones contaminantes de las 35.470 toneladas de CO2 en 2015 a las 27.544 toneladas en 2021. Esto supone una reducción del 22,3% en seis años y se debe principalmente a la incorporación de 254 nuevos autobuses híbridos a la flota que han permitido reducir la edad media de los vehículos y retirar los diésel más antiguos y contaminantes.

Grezzi ha destacado que “a largo plazo, el plan estratégico de renovación de la flota no se contempla como una inversión puntual o extraordinaria, sino como una inversión constante para ofrecer un servicio de calidad a la ciudadanía y continuar reduciendo las emisiones contaminantes”.

Durante esta fase de transición hacia la movilidad eléctrica y la descarbonización del transporte público, ha explicado, “nuestra prioridad han sido los vehículos con tecnología híbrida, ya que contaminan menos que los diésel o GNC y ofrecen una mayor eficiencia energética”. “A corto plazo, una de las mayores apuestas de la EMT es el autobús eléctrico, evitando así al 100% las emisiones de CO2 por consumo de combustible en la ciudad”.

“A principios del año que viene llegarán a la EMT veinte autobuses eléctricos financiados por los fondos europeos Next Generation que se sumarán a los dos eléctricos que tenemos actualmente”, ha destacado el presidente de la entidad.

“En esta lucha contra la huella de carbono también han contribuido las medidas de eficiencia energética y reducción de consumo implantadas desde 2015 en los centros de trabajo de la empresa. Así, se ha logrado eliminar totalmente la huella de carbono en las oficinas centrales,

mientras que en las cocheras de San Isidro se han reducido en un 54% y en el Depósito norte un 12%. Para continuar reduciendo este impacto ambiental, la EMT tiene previsto la sustitución de la iluminación y los equipos de climatización actuales por otros más eficientes”, ha añadido.

Grezzi ha destacado que “el cálculo de la huella de carbono no solo permite a la empresa municipal cuantificar el impacto ambiental de su actividad, sino también identificar su origen, diseñar un plan de reducción más efectivo y avanzar hacia el objetivo de que València se convierta en una ciudad neutra en 2030”.

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