Marco se reúne con vecinos de la avenida Lledó y recuerda las 85 propuestas vecinales incluidas en la reforma

Este mismo lunes, la oposición reiteraba a pie de obra ante los medios de comunicación, los problemas que la remodelación va a provocar en términos de tráfico y accesibilidad

En menos de 48 horas, la polémica reforma de la avenida de Lledó de Castelló regresa otra vez a la actualidad política y social. De nuevo, perspectivas enfrentadas de equipo de gobierno y oposición, pero sobre todo con unos vecinos cansados de obras, de explicaciones inciertas, de desvíos de tráfico y que en la mayoría de los casos solo retienen el único punto en común de saber que cuando terminen las obras “….la avenida será para bicicletas y para peatones, que los coches no podrán pasar….ya veremos por donde van”, como comentan algunos de los habituales de este paseo que hace meses esquivan vallas y cortes para poder seguir haciendo su caminata habitual.

La alcaldesa de Castelló, Amparo Marco, se ha reunido este martes con varios representantes vecinales para abordar las obras de mejora de la movilidad peatonal y ciclista de la avenida Lidón. Y este mismo lunes, el equipo municipal del PP, con Begoña Carrasco al frente convocaba a pie de obra una rueda de prensa con los medios para denunciar las consecuencias de una reforma que insisten “nadie ha pedido”.

En la reunión de este martes, se ha reiterado a los vecinos que se trata de un proyecto avalado por la Comisión Europea que se llevó a consulta pública y que es “fruto de un proceso participativo”.

De hecho, Marco ha reiterado que tras ese proceso, se tuvieron en cuenta 85 de las 112 propuestas planteadas, y en el mismo se implicaron más de una veintena de colectivos sociales en representación de asociaciones y federaciones vecinales, comerciantes, colegios, sindicatos, empresas, colectivos ecologistas, el Consell Social de la Ciutat y la Universitat Jaume I (UJI), entre otros, además de técnicos municipales y la corporación.

La alcaldesa, que ha participado en la reunión junto a los concejales de Movilidad Sostenible, Jorge Ribes, y de Urbanismo, José Luis López, reitera que la remodelación de la avenida Lidón que se está ejecutando “tiene como objetivo transformar esta emblemática avenida en un itinerario accesible, seguro y sostenible, que prioriza a los peatones y que genera espacios de encuentro, de ocio saludable e impulso comercial”.

Ruina comercial para unos…mejora para otros

En este sentido, Marco ha recordado que tal y como se ha podido comprobar tanto en Castelló como en otras ciudades españolas y europeas, la peatonalización de viales favorece la actividad comercial y hostelera. Un argumentación en las antípodas de la postura que ha mantenido el PP municipal en todas sus críticas a esta reforma.

Por otro parte, la primera edil, ha apuntado algunos de los impactos del proyecto relacionados con la movilidad, el medio ambiente, la salud urbana y otros aspectos sociales. Entre ellos, la estimación en casi un 40% de la caída global de emisiones de gases de efecto invernadero en todo el vial, un porcentaje que rebasaría el 80% en algunos tramos.

Una paseo para peatones y bicis libre de emisiones

Además, se habilitará un carril bici de 1,5 kilómetros entre la plaza María Agustina y la basílica del Lledó; y un paseo central peatonal. De este modo, se favorece el tránsito de personas que eligen moverse a pie o en bicicleta de forma segura, y se reduce la presión del tráfico rodado y los desplazamientos rápidos, lo que ayuda al tejido comercial local y a crear barrio.

La intervención también genera espacios seguros en los entornos escolares y elimina la valla del parque Rafalafena, integrando esa zona verde. Así, se amplía en 4.500 metros cuadrados la zona vegetada y se plantarán más de 300 árboles.

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