Sobrecostes energéticos, plusvalías, facturas pendientes y herencia del PP copan los 5,5 millones de remanentes de Vila-real

José Benlloch presenta la liquidación del presupuesto del año pasado, con un remanente de tesorería fruto de la bajada del gasto y el incremento de ingresos.

El Ayuntamiento de Vila-real ha liquidado el presupuesto de 2021 con un remanente general para gastos de tesorería de 5.539.292, 72 euros. Cantidad que, sin embargo, está en su mayor parte comprometida en facturas pendientes, sentencias de los “empastres urbanísticos del PP” o “nuevos problemas fruto de los sobrecostes energéticos, la gestión de las plusvalías o las ayudas y bonificaciones fiscales para hacer frente al impacto de la covid-19 en la economía local”.

Así la ha explicado el alcalde de la ciudad, José Benlloch, en la presentación de unos remanentes que, “con el menor margen de la historia”, se plantean como objetivo el reequilibrio del presupuesto municipal, el pago de la herencia urbanística y garantizar tanto los servicios públicos esenciales como los proyectos en marcha de “la nueva Vila-real del siglo XXI”. “Porque, a pesar de las dificultades y de la coyuntura internacional, no podemos parar ni olvidar quienes somos”, argumenta Benlloch.

“Los remanentes”, explica el alcalde, “son siempre el resultado de restar los ingresos menos los gastos. Esto no quiere decir que sobre nada. Al revés: en la actual coyuntura internacional, con los precios desbocados y los costes energéticos en crecimiento exponencial, vamos a tener muchas dificultades, que se suman a la ya de por sí delicada situación económica del Ayuntamiento por la herencia urbanística y de la deuda del PP y el impacto de la crisis sanitaria en nuestras cuentas”, valora Benlloch.

Estas dos crisis -la de los “empastres del urbanismo del PP” y la de la covid-19- han impactado de forma notoria en el presupuesto de 2021, que no pudo entrar en vigor hasta el mes de mayo, dejando poco más de medio año para su ejecución.

Este factor -la inejecución presupuestaria- es uno de los que Benlloch señala como principales causas del menor gasto que ha acabado generando los 5,5 millones de remanentes.

“Apenas hemos tenido medio año para ejecutar los presupuestos, y eso ha supuesto que no podamos desarrollar algunos de los proyectos y actuaciones que teníamos previstos. A este factor, se añade la actitud de prudencia y responsabilidad que hemos mantenido siempre desde el gobierno local en relación a la pandemia, evitando gastos por si hubiera sido necesario incrementar las ayudas ante un posible agravamiento de la situación”, indica.

El tercer eje de la disminución de gastos es el cierre de la contabilidad municipal a 10 de diciembre de 2021, “que supone que todas las facturas de final de año no pudieron pagarse”. “Pero es un ahorro ficticio, porque hay que pagarlas ahora”, puntualiza.

Otras de las facturas pendientes a las que hay que hacer frente con los remanentes son aquellas que los sobrecostes energéticos dejaron sin consignación -como ejemplos, el alcalde se ha referido a la luz (65.000 euros en noviembre y 310.876 euros en diciembre) o Reciplasa (178.771 euros en noviembre y 201.890 euros), pero hay otros como el incremento del IPC o la factura del gas-. También deben sufragarse otros gastos como la sentencia que obliga al consistorio a devolver cerca de 500.000 euros por la liquidación de la plusvalía de la antigua Zirconio.

En el apartado de mayores ingresos que han permitido cerrar 2021 con 5,5 millones de remanentes, ha sido fundamental la mejora de la recaudación ejecutiva implementada por la Concejalía de Hacienda -de la que es titular el propio Benlloch- y, en particular, el ingreso recibido el 23 de diciembre pasado por la liquidación de toda la deuda de Espai Vila-real, tras la adquisición por parte de un grupo empresarial. Esta operación ha permitido al Ayuntamiento ingresar 1.846.185,50 euros, “que vendrán muy bien ayudarnos a ‘salvar’ de alguna manera el año”, augura el alcalde.

Sin embargo, Benlloch advierte que no será fácil. “Sólo en facturas pendientes de luz y basuras y la plusvalía de Zirconio, se irán ya 1,2 millones de euros. A los que hay que añadir los dos millones, aproximadamente, que calculamos que nos costarán este año los empastres urbanísticos del PP o los 700.000 euros que prevemos que costarán las medidas de estímulo fiscal en marcha para ayudar a nuestras empresas a sobrellevar el impacto de la covid”, detalla el responsable municipal de Hacienda.

Pero, sin duda, el principal obstáculo al que se va a enfrentar este año el presupuesto municipal es el relativo a la escalada de precios y costes energéticos. “En la factura de la luz, hemos pasado de 3.463 euros diarios a los 8.844 euros al día que pagamos ahora, mientras que en el gas el encarecimiento es de 587,20 euros diarios a los 2.198 euros cada día. De seguir esta tendencia, no vamos a poder asumirlo ni siquiera con los remanentes”, advierte Benlloch.

“En definitiva, cerramos el año 2021 con 5,5 millones de euros de remanentes que prácticamente se irán en su totalidad a reequilibrar el presupuesto por el encarecimiento de costes y pagar la herencia del PP. Pero vamos a trabajar también para que los servicios públicos esenciales y las ayudas sociales estén garantizados y también para llevar adelante los proyectos en marcha de la nueva Vila-real del siglo XXI, porque la solidaridad con la situación internacional no está reñida con la sonrisa y con seguir defiendo nuestro modelo de vida. No podemos parar”, concluye Benlloch.

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