Los últimos rituales para llamar a la suerte en el Gordo de Navidad

Guardar los décimos junto a dinero "para que llame al dinero" o apelar a las divinidades con figuras y amuletos son algunas prácticas habituales.

Los décimos de lotería no se fían y mucho cuidado en cómo se comparten. Hasta ahí, parece que hay consenso, pero a parte de esto y de algunas tradiciones y supersticiones tremendamente arraigadas, para convocar a la suerte, hay tantos rituales como creencias.

A pocas horas del inicio del sorteo de la Loteria de Navidad, recordamos algunas de las prácticas más extendidas entre quienes creen que a la suerte hace falta convocarla.

Entre los más conocidos están aquellos de pasar el décimo por la cabeza de un calvo, o por la tripa de una embarazada. Sin olvidar los que apelan a la divinidad y a los santos para que les confiera suerte y depositan su décimo junto a alguna estampita o figurita de Santos. En especial, parece que San Pancracio, junto a su correspondiente ramita de perejil y alguna vela y unas monedas, para llamar al dinero, es uno de los más usados para estos rituales.

Por otro lado, también la superstición juega con el cómo adquirimos los décimos, por eso hay quienes rehúsan regalar ninguno o que se lo regalen y además a la hora de comprarlo, entran en la administración de loteria con el pie izquierdo y cogen el décimo con la mano derecha.

Por último, el fuego, en forma de velas junto a amuletos o con la quema simbólica de los décimos de premiados del año anterior, también está presente en todo lo que tenga que ver con los conjuros mágicos. En este caso, dicen los ‘entendidos’ que se deben quemar los boletos no premiados con una vela naranja mientras se repite: “Que tus cenizas vuelvan a mí en forma de premio”. 

Con todo, aún hay quienes adquirirán este víspera del sorteo sus números, confiando en que la suerte quizás se esconda en aquellos ‘más feos’ y que las administraciones deberán devolver si no se han vendido, antes de que finalice el plazo.

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