La romería de Almassora se celebrará sin problemas pese a las obras del mirador

La castellonense Ravi iniciará los trabajos junto a la escalinata para evitar la afección

El constructora castellonense Ravi Obras, Transportes y Excavaciones ha confirmado que las obras del mirador sobre el Millars no afectarán a la romería a Santa Quitèria, que tendrá lugar el domingo 14 de mayo.

Según los plazos marcados, el grueso de la reforma estará acabado en esa fecha y, en caso de restar trabajos menores, estarán señalizados sin suponer un cambio en el itinerario de la romería o en el disfrute del paraje por parte del vecindario.

La empresa adjudicataria presentará en breve la documentación necesaria para iniciar las obras, que tienen un coste total de 377.823,31 euros a cargo de los fondos FEDER de la Unión Europea y la Diputación Provincial de Castelló, para iniciar la construcción. Será la última semana de este mes cuando arranque la construcción del ‘balcón al Millars’ y lo hará en la zona de la escalinata para evitar esa afección sobre el espacio más utilizado por los asistentes a la romería.

De esta forma, tanto el reparto de la bebida y dulces a la llegada de los romeros al paraje como el posterior cocinado en el entorno, así como el estacionamiento de los carromatos, estará garantizado en la jornada del domingo 14, cuando la localidad acuda a la cita para llevar a la patrona hasta el casco urbano.

El acopio de materiales y el traslado de maquinaria pesada hasta la zona, además del vallado y delimitación del recinto de obras para evitar accidentes, estará completo en esos últimos días de enero y primeros de febrero para llevar a cabo un proyecto que modificará por completo tras cuatro meses la imagen actual del paraje de Santa Quitèria, además de las instalaciones subterráneas.

Técnicos y empresas volverán a reunirse la próxima semana para cerrar los detalles de una intervención que generará un gran mirador sobre el río con un rocódromo en la pared frontal y graderío inferior para convertirse en área de esparcimiento. Eliminará los restos de la antigua piscina, actualmente en estado de ruina, y dará paso a eficientes instalaciones de alumbrado, balizas led, sistema de drenaje y pérgola fotovoltaica.

La nueva instalación se convertirá en epicentro de un paraje que apostará, tras la reciente creación del embarcadero de piraguas, por la práctica deportiva en un entorno natural de alto valor paisajístico. No en vano, también conectará con la zona de picnic y el paseo de Santa Quitèria, enclave adecuado para correr o caminar al aire libre.

CatalàEspañol