València Veïnal vuelve a reunirse y anuncia una tercera edición

La celebración de Valéncia Veïnal se convirtió ayer en una reunión fraterna de entidades vecinales y ciudadanas en defensa de los barrios de la capital del Turia

La celebración de València Veïnal se convirtió ayer en una reunión fraterna de entidades vecinales y ciudadanas en defensa de los barrios de València que expusieron sus principales reivindicaciones y sus propuestas de mejora para la ciudad.

En el acto celebrado en el Casino de Agricultura en el que participaron doce entidades de las cuales siete eran nuevas incorporaciones al proyecto se pudieron escuchar reivindicaciones comunes y además, el Comité organizador anunció un tercer foro vecinal en los próximos meses para debatir el futuro de València.

Cabe recordar que Valencia Veïnal fue fundada en mayo de este año como un altavoz ciudadano de protesta, un espacio de libertad y de compromiso social, una reunión de entidades iguales que entienden que, en la necesidad de cooperar conjuntamente conseguirán defender mejor las necesidades de sus barrios y luchar contra los problemas que sufren sus vecinos.

Presupuestos participativos, ruido y macrohotel

La Asociación de Vecinos de Pla del Remei, de reciente creación, criticaron el sistema de los presupuestos participativos y manifestaron la “falta de participación” pública en la toma de decisiones “esenciales” para la ciudad como la calle Colón, igualmente señalaron la falta de cuidado del arbolado municipal y de los jardines históricos, como los de la Gran Vía, reseñando el triste precedente del Ficus del Parterre.

Igualmente, los vecinos afectados por la Discoteca de la Indiana contaron los problemas que viven con el ruido de esta sala de ocio, el botellón que le rodea y lo que ello conlleva, vómitos, orines y destrozos en las calles y portales de viviendas adyacentes, pidiendo a las autoridades municipales que trasladen la discoteca y mayor contundencia ante las actitudes Incivicas.

Los Vecinos de San Antonio también explicaron el proyecto de macrohotel en el patio de viviendas la calle Guatla y las indeseables consecuencias para más de 800 viviendas colindantes. Además manifestaron que el proyecto implicaba el derribo de un importante patrimonio industrial de nuestra ciudad.

“Más limpieza y proteger el patrimonio”

Por otro lado, la Asociación de Vecinos de la Finca Roja se quejaron de la acumulación de contenedores por las “deficiencias en el diseño de las últimas reformas urbanísticas” que les suponen molestias en la recogida que interfieren en el descanso de los vecinos, así como la falta de limpieza y plagas de mosquito e insectos.

Los vecinos de Monteolivete quieren “más limpieza” en sus calles y el cuidado de sus jardines y su arbolado, en concreto persiguen el ajardinamiento de un descampado abandono al final de Reino de Valencia. Además, relataron los problemas derivados de la “deficiente gestión Municipal de la indigencia” y criticaron “la falta de aparcamiento y solicitaron un aparcamiento en subterráneo para residentes”.

Círculo por la defensa del patrimonio alertó del inminente derribo del último vestigio de la República, el Cine Metropol y criticó duramente al alcalde Joan Ribó y sus palabras de “buen acuerdo”, que aseguran permiten “en el fondo” el derribo del edificio construyendo algo cuya fachada sea parecida a lo original, criticando la perdida irremediable de la decoración interna.

Aceras para peatones volvió a denunciar los peligros a los que se enfrentan los peatones y la “permisividad municipal” ante los problemas de que bicicletas y patinetes circulen impunemente por las aceras. Denunció igualmente un caso paradigmático de aplicación “desigual” de la ordenanza municipal para eludir la multa a un cargo municipal infractor que iba en bicicleta por la acera.

Programa antiincendios, personas sin hogar y lucha vecinal

La Asociación de Vecinos de Devesa del Saler manifestaron “ser vecinos de Valencia, pero sin los mismos derechos y con escasos servicios municipales”. Sus críticas se centraron en la ausencia de iluminación en las calles, la falta de limpieza, el “escaso” servicio de autobús. Por otra parte se centraron en el programa antiincendios y exigieron la instalación de los cañones y espacios de seguridad alrededor de los edificios privados.

Actúa denunció la dificultad de los ciudadanos en comunicarse con la Administración pública y la situación de “abandono del vecino”, mientras Amigos de la Calle, que se dedica a ayudar a las personas sin hogar en València, denunció “la falta total de recursos públicos para estas personas, indicando la hipocresía de que los residentes en chabolas no son considerados sin techo por el gobierno municipal que ni actúa ni permite actuar”.

Además, criticaron “las trabas y la falta de sensibilidad y formación de las autoridades en la gestión de las personas sin hogar como en las prohibiciones de llevar sus mascotas o la falta de paciencia con personas que tienen graves problemas de confianza en la sociedad”.

Por último, la Asociación de Vecinos de Penyaroja cerró el evento relatando su “lucha contra el Ayuntamiento” por la recalificación de dos parcelas de suelo público para una zona verde y un suelo educativo y “dársela a un constructor privado”. “La lucha vecinal está más viva que nunca” aseguraron, pidiendo también “respeto” para los vecinos.

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