La seguridad ciudadana es una cuestión de Estado

Fernando de Rosa, senador del Partido Popular por la provincia de València

El último informe del Ministerio del Interior sobre criminalidad en España alerta del problema de violencia y delincuencia por el que atraviesa la Comunidad Valenciana. La percepción de inseguridad empieza a ser alarmante en nuestros pueblos y ciudades.

Los datos son muy preocupantes ya que la criminalidad en nuestra Comunidad ha subido un 30,38% en lo que va de año con respecto al año pasado. En el último trimestre se han producido 60.463 infracciones penales en nuestras calles, estando por encima de la media de los delitos cometidos en el resto de España.

Estas cifras de delincuencia responden a la improvisación del Ministerio del Interior y su inaptitud para hacer frente a los problemas de seguridad ciudadana tanto en las grandes ciudades como en las zonas rurales.

Los homicidios dolosos y asesinatos consumados han subido un 250% en lo que va de año, también es muy preocupante el aumento de los robos con violencia e intimidación que suben un 67.61%, destacándose que en el presente año ya se han denunciado 4.379 robos en domicilios de Valencia, Castellón y Alicante. La gravedad de la situación queda acreditada con el terrible hecho de que se está produciendo en nuestra Comunidad un delito sexual cada ocho horas.

Especialmente es preocupante la delincuencia en la ciudad de Valencia, que ya tiene una tasa de 67,6 infracciones penales por cada 1.000 habitantes frente a los 61,3 de Madrid, siendo la más alta de los últimos años, y muy superior a la media del conjunto de la Comunidad Valenciana.  Por desgracia la capital valenciana es de las grandes ciudades donde más crece la inseguridad ciudadana. 

Incluso estas oleadas de robos llegan ya a las zonas universitarias de nuestra Comunidad y los estudiantes universitarios de Valencia alertan de continuos robos en los diferentes campus. 

El aumento de la inseguridad ciudadana ya preocupa a miles de ciudadanos, sobre todo en estos meses de verano que invitan a que estemos más en la calle. Las bandas organizadas de delincuentes no pueden seguir teniendo sensación de impunidad a pesar del ingente esfuerzo que hacen nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad para protegernos, pero en muchas ocasiones no tienen medios ni personal suficiente para nuestra protección.

Este grave aumento de los delitos en tierras valencianas, alicantinas y castellonenses indica la necesidad que desde el Gobierno de España se tome en serio aumentar los efectivos de policía y Guardia Civil en nuestras calles y campos. No es admisible que la Generalitat Valenciana, también en este tema, mire hacia otro lado anteponiendo su silencio servil ante Pedro Sánchez en vez de reclamar mayores efectivos y medios para nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad.

Son necesarias soluciones legales desde penalizar con un aumento importante de las penas a los delincuentes multirreincidentes, hasta regular procedimientos rápidos en los juzgados para evitar que los delincuentes sigan delinquiendo a la espera de juicio. Es necesario que los policías y guardias civiles tengan vehículos en condiciones, que los cuarteles y comisarías sean dignas, que se incorporen las últimas tecnologías para la persecución de los delitos.

Pero sobre todo es necesario que desde el gobierno de España y desde el Gobierno de la Generalitat no consideren que invertir en seguridad es poco “progresista”. No hay nada más reaccionario que pensar que nuestras fuerzas y cuerpos de seguridad son un símbolo de represión, y por desgracia hay partidos en la coalición gubernamental española y de nuestra Comunidad que aún miran con recelo a policías y guardias civiles.

La seguridad ciudadana es una cuestión de Estado y aquellos que no lo entiendan deberían reflexionar y rectificar.

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