Los suministros de la marjaleria en ‘suelo rústico y protegido’ quedan al amparo de unos planes de reforma interior a 12 años vista

El portavoz del equipo de gobierno reitera que se podrá "dotar de los servicios necesarios" pero siempre "minimizando el impacto en la zona"

Las especulaciones sobre el futuro urbanístico de la marjalería y los cruces de informaciones que circulan han llevado hoy al portavoz del equipo de gobierno en el ayuntamiento de Castellón a aclarar algunos aspectos que, ha asegurado, “consideraba que estaban claros tras las últimas reuniones con las asociaciones vecinales”.

En primer lugar, frente a la posibilidad de las conexiones de luz, agua y alcantarillado que piden algunas asociaciones vecinales, López ha recordado que sobre el suelo rústico “no pueden haber nuevas conexiones de agua porque hay una normativa que indica precisamente eso, que sobre suelo rústico no pueden haber nuevas conexiones”, ha reiterado.

Por otra parte ha querido tranquilizar a aquellos propietarios que ya tienen estos servicios, pese a que no coincidan siempre con las leyes urbanísticas actuales asegurando que “a quien ya tiene la suerte de tenerla y mantenerla, se le matendrá”

Sin embargo en cuanto a las edificaciones en suelo rústico protegido, ha hecho referencia a la modificación de la LOTUP del 2014 donde se expone que en aquellos espacios sobre estos tipos de suelos ya edificados y habitados “se podrá dotar de los servicios necesarios” pero siempre “minimizando el impacto en la zona”.

Por tanto, una vez de desarrollen alternativas acordes a esas minimizaciones de impacto, los vecinos si que podrán tener accesos a esos suministros “y eso es lo que se está estudiando”.

López también ha puntualizado que el “suelo urbanizable” en la Marjaleria “no existe”, en aplicación de la misma Ley del 14 LOTUP y precisamente por eso “en aquellos sectores considerados antes urbanizables y ya desarrollados mínimamente, mediante los planes de reforma interior (PRI) se plantearán cómo acceder a esos servicios siguiendo las directrices de minimización de impacto.

“Es decir, en suelo rústico y protegido, en este caso, minimización de impacto, es dotar de servicios como son agua, luz y alcantarillado pero, a lo mejor a través de una depuradora en lugar de una conexión directa al alcantarillado, por ejemplo”

De momento, López ya ha señalado que “tres núcleos de viviendas, ya han mostrado interés por saber cómo acogerse a estos planes”, aunque ha insistido en que se está estudiando a cuantos sectores y viviendas podría aplicarse esta solución “para regularizar su situación”.

Sin embargo, sin ese estudio finalizado, y sin todos los detalles que ha de contemplar el Plan estructural, el único plazo que se maneja es el de los 10 años, más dos adicionales que el marco legal da para dar solución a este problema.

Por tanto, pese a todas las aclaraciones del portavoz del equipo de gobierno, el horizonte de una década para acceder a suministros, sin saber aún ni exactamente cómo, ni por cuanto, ni cuando, sigue inquietando a los vecinos de la marjaleria cuyas edificaciones podrían acogerse a estos planes de reforma interior.

Finalmente, López ha repetido por enésima vez el “mensaje tranquilizador” que transmite el consistorio cada vez que el tema vuelva a salir a la actualidad: “a todos los propietarios de todas las viviendas construidas antes de agosto del 14 y que no tengan una orden de derribo, nadie les va a tirar su vivienda porque están consolidades urbanísticamente, otra cosa es que necesiten dotarlas de servicios”.

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