‘Tot Sants’ y Halloween: una convivencia de rituales que arraiga en la Comunitat Valenciana

Rituales paganos y tradiciones religiosas se entremezclan desde hace unos años, principalmente según edades e influencias socioculturales

La importación de tradiciones como el Halloween, con todo el imaginario terrorífico que implica junto con las costumbres más arraigadas a la cultura religiosa de honrar a los difuntos en el dia de ‘Tot Sants’ con la visita al cementerio, conviven cada vez más en la Comunitat Valenciana.

Por tanto, junto a las ventas de flores o a la búsqueda de disfraces, cada año, la sociedad se adapta más a esta pluralidad cuya elección viene muchas veces marcada por la costumbre de cada familia y la tradición pero también la edad de cada cual.

Y es que mientras muchos de los más pequeños celebran el Halloween con calabazas pidiendo chuches, otro sector joven organiza para esta noche encuentros festivos, para los que este año, en muchos lugares se están extremando precauciones por posible descontrol de algunos botellones.

Además, por otro lado, los cementerios lucen estos días como nunca con la mayor afluencia anual que obliga a reforzar los horarios de autobuses y controlar accesos por la gran afluencia de gente.

También destacan en cuanto adaptación y evolución desde hace unos años gremios como el de panaderías y pastelerías donde suman a los dulces más típicos de estas fechas en la Comunitat Valenciana, las nuevas importaciones. De hecho, estos días los huesitos de Santo, els panellets, o los buñuelos conviven con galletas en forma de calabaza y otros motivos ‘halloweenianos.’

Escaparate de una panadería de València

El origen de Halloween y los rituales

La fiesta de Halloween tiene un origen pagano que se remonta a Irlanda y un antiguo festival celta llamado Samhain, que significa el ‘fin del verano’ y que se llevaba a cabo cuando terminaba la temporada de cosechas. La celebración transcurría entre fiestas, hogueras y ritos y servía de inauguración del año nuevo celta durante el solsticio de otoño.

La tradición se extrapoló a Estados Unidos a través de los inmigrantes irlandeses que llegaron a las costas norteamericanas durante la Gran Hambruna del siglo XIX. Con el tiempo, la fiesta se ha convertido en una especie de carnaval secular de especial relevancia en los países anglosajones.

Sin embargo en los últimos años, se celebra en otras partes de Europa como en España, donde en ocasiones llega a mezclar con otras leyendas folclóricos regionales.

También para muchos, la víspera de Halloween, la noche de los difuntos es como San Juan, una noche mágica dada a los rituales. Aquellos para convocar al amor, purificar los espacios y los espíritus y llamar a la fortuna, son algunos de los mas habituales.

Así, dicen que la luna de la noche de los muertos puede generar energía positiva. De nuevo, el agua, el reflejo de la luna en el agua y la luz en forma de velas, vuelven a ser elementos claves, aunque cada cual con sus ceremonias correspondientes.

Velas ‘per les animetes’

En el otro lado, para la tradición cristiana ‘Todos los Santos’ es una solemnidad cristiana que tiene lugar el 1 de noviembre para las iglesias católicas de rito latino, y el primer domingo de Pentecostés en la Iglesia ortodoxa y las católicas de rito bizantino. Además, pese al nombre, no se celebra únicamente en honor a aquellos personajes que han sido beatificados o canonizados si no en honor a todos los que se han ido, aunque no debe confundirse con el día de los difuntos.

Por eso, esa noche, también hay muchas personas que encienden una vela, normalmente blanca, y rezan ‘per les animetes’ deseando un descanso en paz y rindiendo así homenaje.

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