La venta de armas blancas a menores conlleva multas de hasta 30.000 euros

La Guardia Civil de València ha exhibido alguna de las armas incautadas en los últimos meses y ha recordado la normativa ante el aumento de las reyertas y delitos con cuchillos o navajas

Cualquier ciudadano que quiera comprar una arma blanca puede hacerlo, es totalmente legal. Se pueden comprar en bazares, gasolineras, bares o centros comerciales, es decir, están al alcance de nuestras manos, salvo que no sean armas blancas prohibidas como bastones-estoque; puñales con hoja menor de 11 cm, de dos filos o puntiaguda; o navajas autonómicas que no está permitida su comercialización.

Sin embargo, los establecimientos no pueden vender este tipo de armas a menores, ya que se expondrían a multas de hasta 30.000 euros por la comercialización de armas regladas incumpliendo la norma de aplicación. Aún así estos últimos meses han aumentado las reyertas o peleas entre menores que utilizan este tipo de armas blancas como cuchillos o navajas en la provincia de València.

Del mismo modo, cada vez hay mayor ingenio para crear o esconder las armas blancas y que pasen desapercibidas por las autoridades. Desde bastones con filo hasta navajas escondidas en mecheros, bolígrafos, hebillas de cinturón o cartuchos de escopeta, forman parte de las armas intervenidas en los últimos meses en la ciudad de València.

Es por ello, que la Guardia Civil de València ha convocado este martes una rueda de prensa para explicar la normativa de armas y esclarecer que está permitido y que no llevar encima o cuales son las multas a las que se enfrentan los infractores.

Sanciones

En este sentido, el teniente jefe interventor de Armas y Explosivos de la Comandancia de la Guardia Civil de València, Antonio Díaz, ha señalado que se considera una infracción grave portar o exhibir armas blancas en lugares de ocio o aglomeración, así como portar, exhibir o usar armas blancas prohibidas. Las infracciones muy graves se sancionarán con multas de 30.001 a 600.000 euros; las graves, con multas de 601 a 30.000 euros, y las leves, con multas de 100 a 600 euros.

Del mismo modo, los agentes de la Guardia Civil en el momento de intercepción de las armas serán quienes decidan si el portador tiene o no necesidad de llevar consigo este objeto y dependerá tanto de la ocasión como del momento o circunstancia. Díaz ha puesto como ejemplo un carnicero o un cazador que lleve consigo una navaja o un cuchillo para realizar un trabajo que estaría justificado.

Tenencia y venta

En cuanto a los comercios o importadores de armas blancas, el teniente ha señalado que las empresas que fabrican armas de este tipo deben pedir una autorización previa a la Guardia Civil donde se especifique el modelo y el tipo, así como los importadores ya que previamente son los agentes quienes registran el material en las aduanas para decidir si entran o no.

Díaz ha indicado que la Guardia Civil realiza inspecciones constantes a comercios y fábricas, pero que actualmente no hay constancia de que se estén comercializando o importando armas blancas prohibidas como navajas automáticas. “No hemos detectado ninguna desde 2016 que se requisaron alrededor de 2.000 tarjetas-navaja” ha afirmado.

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