Vila-real propondrá un nuevo presupuesto de 51,3 millones donde suma los 2,5 millones a pagar por sentencias urbanísticas

El ayuntamiento pedirá un préstamo de unos 3 millones que también contribuirán a hacer frente a algunas obras inaplazables

AVL

El presupuesto de Vila-real para el 2021 pasará de 47,7 millones de euros a 51,3. La razón, los 2,5 millones a los que tienen que hacer frente obligatoriamente según las últimas sentencias urbanísticas “heredadas del PP”, como ha recordado el alcalde, José Benlloch. Así, al ayuntamiento “no le quedará más remedio que pedir un préstamo” como ha confirmado el primer edil que ha querido explicar detalladamente cada uno de los pagos que tiene que asumir y por tanto trasladar a las cuentas del 2021.

En total son cerca de 2,6 millones de euros de los que 2,1 corresponden a sentencias y 421.827 a resoluciones del Jurado de Expropiaciones. No obstante, Benlloch ha explicado como pese a lo importante de las cifras, estas aún hubiesen podido ser mucho mayores “de no haber estado peleando y negociando para ahorrar todo lo posible a los vila-realenses porque es su dinero”, ha apuntado.

Respecto los 10 expedientes urbanísticos abiertos, y cuyos propietarios pedían un total más de 28 millones, la cuantía se ha reducido a 11,4 y este año, finalmente, se pagarán 421.827 euros correspondientes a tres resoluciones: la apertura de un tramo del Camí les Voltes, calle Río Palancia (prolongación de la calle Pobla Tornesa, y la urbanización del jardín situado entre las calles Furs de València y Molí). “El resto de resoluciones vamos a recurrirlas para intentar pagar lo mínimo”, ha subrayado Benlloch.

En cuanto a las sentencias, el consistorio debe hacer frente a cuatro fallos firmes del Tribunal Supremo, por valor de 2,1 millones de euros que corresponden al aparcamiento situado entre la calle Joanot Martorell y las avenidas Mediterrani y Francia; la apertura de las calles Benicarló e Illes Columbretes y la plaza Mercè Rodoreda; y dos sentencias de propietarios que recurrieron la valoración de las expropiaciones por la ronda Suroeste.

Por todo ello, el consistorio se verá obligado a pedir un préstamo “que rondará los tres millones de euros” y que el alcalde estima que podría subir el endeudamiento de Vila-real en unos cuatro puntos pasando del 58 o 57% previsto cuando se cierren las cuentas de este año, a un 64 o 65%.

Respecto la posible aprobación del nuevo presupuesto, Benlloch estima que podría pasar por el plenario ordinario previsto para el 23 de febrero “y así entrar en vigor en marzo”, ha apuntado el edil quien ha asegurado que lo que más lamenta del retraso es la imposibilidad de poder firmar los convenios con entidades sociales hasta que no haya presupuesto, y a quienes ha agradecido públicamente su comprensión y apoyo.

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