Crece el malestar en el ‘mon Faller’ por una normativa que restringe y acota horarios “pese al fin del toque de queda”

"...pensamos que hay un agravio comparativo con la Fiesta de las Fallas, con las Comisiones Falleras y con los más de 250.000 falleras y falleros de nuestra Comunidad".

El ‘mon faller’ de Borriana, como otros tantos municipios se ha sumado a la indignación que manifiesta el comunicado hecho público desde la mesa de seguimiento constituida para analizar la nueva normativa COVID en el que se respira la crispación de unas medidas que nadie esperaba.

Por eso, han pedido a los medios de comunicación y movilizando las redes sociales que se haga público el malestar de un sector que esperaba que el anuncio de la celebración de las fallas en septiembre cobrara sentido con el reconocimiento de los casales como entidades culturales de modo que se permitiera un horario que propiciara la preparación de los actos.

COMUNICADO MESA DE SEGUIMIENTO

“Des de la Mesa de Seguimiento de las Fallas, queremos mostrar el malestar que ha supuesto el anuncio por parte del Gobierno de la Generalitat de las nuevas medidas y alzamiento de las restricciones aprobadas hasta ahora por la Covid-19.

Después de la última reunión mantenida con la Consejera de Sanidad, Ana Barceló, el pasado 10 de mayo, donde se dio luz verde a la celebración de las Fallas a partir del 1 de septiembre, desde la Mesa de Seguimiento se esperaba una mayor consideración hacia el colectivo fallero.

En esa misma reunión, se volvió a recordar a los responsables sanitarios que desde la Mesa de Seguimiento se llevaba trabajando desde 8 meses antes, no solo en la celebración de las Fallas, sino también en la reapertura de los Casals y en la posibilidad de ir retomando diferentes actividades con las medidas de seguridad pertinentes y estando en igualdad de condiciones que otros colectivos.

Desde la Mesa de Seguimiento se trabajó en la importancia de las Comisiones Falleras de la Comunidad Valenciana como eje vertebrador de la cultura en todos los ámbitos y aspectos, así como también de su papel económico y social.

De este modo se pidió que los Casales se contemplaron y se rigieron dentro de la normativa de entidades culturales. Simplemente se pidió más empatía con las Comisiones Falleras de toda la Comunidad Valenciana.

Un colectivo totalmente responsable y que ha sabido comportarse de una manera ejemplar durante el tiempo que estamos golpeados por la pandemia. La empatía no pasaba solo para dejar celebrar las Fallas. También pasaba para permitir que nuestras sedes sociales no acabaron muriendo por innacció.

Desde la propia Consellería de Sanidad y Salud Universal se nos aseguró que se tendría en cuenta nuestras peticiones, con una desescalada progresiva a los Casals que permitiría la actividad, dentro de unas normativas establecidas. Tan solo se nos pidió tiempos.

Creamos que el tiempo ha finalizado. No se entiende que los Casales Falleros continúan sometidos a unas medidas que están fuera de lugar si se comparan con otros colectivos. Ni se nos ha equiparado a entidades culturales, ni nos rigen por normativa hostalera ni tampoco entramos dentro de las reuniones familiares.

Desde la Mesa de Seguimiento, que ha trabajado codo con codo con la Consellería de Sanidad y Salud Pública, no entendemos cómo es posible que no haya limitación de aforo en casas y calles y, en cambio, en los Casales todavía tengamos que estar limitados.

No entendemos cómo es posible que podamos comer en un bar y en un casal, con las mismas condiciones y siguiendo el protocolo de seguridad y distancia no se pueda hacer. No entendemos que se levante el toque de queda y se amplíe el horario de las actividades de ocio nocturno y a las Comisiones Falleras se nos haga cerrar a las 23 horas.

Sinceramente no entendemos nada. Y volvemos a repetir: LAS FALLAS SOMOS CULTURA. Después de todo este tiempo, no sabemos si realmente no se ha entendido nada por parte de la administración, o si es necesario que nos plantemos en la Plaza de Manises, como han hecho otros colectivos, para reivindicar aquello que creamos que es justo.

Nosotros siempre hemos apostado por el diálogo y todavía pensamos que se puede dialogar para modificar criterios que consideramos injustos. Por lo tanto, a pesar de que la paciencia puede llegar a agotarse, apelamos de nuevo a esa vía de diálogo. Los falleros somos responsables y continuaremos siéndolo.

Por eso hemos trabajado en un protocolo sanitario muy muy recibido por la propia Consellería; por eso, hemos propuesto la creación de cursos de formación COVID a cargo de lapròpia administración; por eso nos informamos e intentamos implantar los diferentes protocolos con responsabilidad y sentido; por eso, queremos reabrir y, como que somos los primeros que no volamos ninguna incidencia, ni ningún problema,lo queremos hacer con tranquilitat y de una manera sensata.

Los falleros no somos suicidas. Después de la aprobación del Decreto que suaviza las restricciones en el territorio de la Comunidad Valenciana, hecho del que nos alegramos mucho, pensamos que hay un agravio comparativo con la Fiesta de las Fallas, con las Comisiones Falleras y con los más de 250.000 falleras y falleros de nuestra Comunidad.

Por eso, insistimos en la necesidad de modificar el actual decreto, donde se incluya esa promessa de equiparación con las entidades culturales y donde se nos aplican los horarios de la hostelería, para poder conseguir esa tan deseada desescalada en los Casales de las Comisiones Falleras de toda la Comunidad Valenciana. 

Firmado: Componentes de la Mesa de Seguimiento con Generalitat

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