Juan Lladró recibe La Llave del Casal de la Pau de València, a título póstumo

En un acto de reconocimiento por el apoyo prestado, la entidad entregará también una llave a la religiosa y voluntaria Carmen Mustieles y a la organización Novaterra.

Juan Lladró, a título póstumo, la religiosa y voluntaria Carmen Mustieles y la organización Novaterra son los protagonistas del reconocimiento que este año entregará el Casal de la Pau de València, para agradecer la discreta y callada labor a la que han contribuido a través de una organización que acaba de cumplir medio siglo de vida, dando segundas oportunidades a personas que han cumplido condena y confiando y defendiendo la dignidad de todos los seres humanos por igual.

En el año 1972, Jose Antonio Bargues fundaba la Asociación Domus Pacis – Casal de la Pau, una entidad de voluntariado que nacía con la misión de dar salida viable a personas jóvenes que a veces, después de haber pasado por reformatorios, ingresaban en centros penitenciarios como consecuencia de delitos relacionados con sus evidentes carencias de socialización.

En 2022, año en el que se conmemora el 50 aniversario de la ONG, Juan Molpeceres, presidente de la asociación tras su larga trayectoria en el servicio jurídico de la entidad y Jose Antonio Bargues, fundador y presidente honorífico de la misma en la actualidad, entregarán la “Llave del Casal” a personas y entidades que durante estas décadas han mostrado un apoyo incondicional a la asociación.

Un apoyo a veces callado pero infinitamente necesario para poder brindar el mayor número de oportunidades a las personas que, tras salir de prisión, se encuentran en situación de extrema vulnerabilidad, muchas veces a causa de enfermedades, adicciones o falta de red familiar.

En un sencillo acto que tendrá lugar este jueves 15 de diciembre a las 11:30 horas, en la sede del Casal de la Pau (C/ d’En Llopis, 4, Valencia) recibirán su merecido reconocimiento – simbolizado por una llave – Juan Lladró a título póstumo (que recogerá su familia), la religiosa y voluntaria Carmen Mustieles y la organización Novaterra.

El Casal de la Pau

Muchos son los cambios que el perfil de las personas atendidas ha sufrido durante estas cinco décadas desde su fundación. De la atención inicial a jóvenes en reformatorios que se veían incapaces de salir del círculo de la delincuencia, hemos vivido el efecto entre los más vulnerables de las drogas y el SIDA en los años ochenta, o los problemas de salud mental y enfermedades terminales en la última década.

En la actualidad, el Casal de la Pau presta sus servicios en la céntrica casa de la calle en Llopis. Siempre con las puertas abiertas, para que los exreclusos puedan experimentar la máxima libertad de la que durante años se han visto privados, comparten este espacio residentes, profesionales y todas las personas voluntarias que durante estos años han dado su tiempo, acompañamiento y conocimientos en los diferentes servicios que ofrece la entidad.

Asesoría jurídica, enfermería, orientación e inserción laboral y cualquier otro tipo de necesidad que cada persona precise para construir un itinerario de vida en libertad son prestados en el Casal.
En 2022 la atención se ha ampliado en una casa de acogida situada en la calle Carmelitas especialmente pensada para atender a enfermos terminales y procurarles cuidados y una vida digna en los últimos momentos de su vida.

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