La Malvarrosa vuelve a la calle para ‘combatir’ el mercado de la droga de las Casitas Rosas

Los vecinos y vecinas se manifestarán el 7 de octubre en las cuatro esquinas para reivindicar un barrio digno y libre de degradación

O salimos a la calle o iremos a peor”. Así se muestra la Asociación de Vecinos Amics de la Malva ante la situación que vive actualmente el barrio por el problema del mercado de la droga de las Casitas Rosas, que aseguran “esclaviza personas y degrada el barrio”. Por ello, el próximo viernes, 7 de octubre, volverán a salir a la calle y realizarán una concentración a las 20 h en las cuatro esquinas para reivindicar una Malvarrosa “digna, habitable y sin el mercado de la droga”.

En este sentido, los vecinos y vecinas retomarán las protestas en una fecha emblemática para el barrio, pues coincide con el día en el que se produjo una injusta carga policial contra el barrio que desató una ola imparable de protestas en los años 90, y en el lugar donde se producen todas las movilizaciones significativas del barrio.

Cabe recordar que desde hace un año las entidades vecinales de la Malvarrosa han vuelto a llevar a cabo acciones reivindicativas para decir “basta” ante la degradación y el abandono que está viviendo el barrio en los últimos años. Gracias a la participación vecinal y el diálogo con la Administración afirman que se han producido “avances en importantes reivindicaciones” como el compromiso de urbanización de determinadas plazas que estaban abandonadas (Plaza Eximeno, Cronista Motblanch o Simon Bolivar) o el centro sociocultural con biblioteca.

“Estamos dando pasos concretos en mejoras concretas del barrio, pero todas estas medidas son complementarias al problema central que es el mercado de la droga. Hace falta una intervención real alrededor del problema de las Casitas Rosas y de la degradación que provoca” señala el portavoz de la entidad vecinal, Pau Díaz.

Casitas Rosas Malvarrosa | Google Maps

Del mismo modo, explican que a pesar de constatar un aumento del control en la venta de drogas y de la presencia policial, el problema “no se acaba de acometer y la degradación persiste”. “Entendemos la dificultad de un plan integral complejo como es el de Casitas Rosas porque es un problema estructural. Pero se ha de empezar. Tendrá que ser urbanístico, social, de infraestructuras, y no será fácil. Pero en la Malva el vecindario está harto y vivimos con ello cotidianamente. Es el momento de abordar el problema central”.

Mientras llega este plan integral del Ayuntamiento, en el que piden que haya participación vecinal para llevarlo a cabo, los vecinos y vecinas seguirán movilizándose para reclamar “un barrio digno, inclusivo para todas las personas y que garantice los derechos sociales de todas las personas que viven en él”.

“Hemos tenido muchas reuniones con concejalías aunque la comisión del ayuntamiento para nuestro barrio ha tenido una única reunión, la de su constitución, el pasado febrero. Nos han dejado claro que sin presión ciudadana el barrio no avanza. Así que volvemos a la calle porque es el camino democrático que ahora tenemos abierto. El vecindario lo está demandando. El 7 de octubre la Malva volverá a estar en la calle” concluyen.

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