La reforma fiscal de Puig se convierte en Madrid en una arma arrojadiza del PP

Pocos días después del encuentro en València entre el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Generalitat, las medidas del President valenciano se convierten en la munición de los populares y enfadan a su partido

Las medidas fiscales de Ximo Puig, anunciadas este martes en el debate autonómico, han irrumpido en Madrid con inusual velocidad. Y es que entre los 76 anuncios que hacía el President de la Generalitat, todos aquellos que implicaban modificaciones de las fiscalidad de los valencianos se han transformado en la mejor arma del PP en las Cortes para echarle en cara al gobierno de Sánchez que ni siquiera los suyos comulgan con sus decisiones.

No hay que olvidar que las rebajas fiscales anunciadas por el President de la Generalitat rompen con el discurso general de los socialistas de bajadas selectivas y se alinean más con las propuestas populares que hasta el mismo Sánchez combatía hace unos días, precisamente en València.

Poco tiempo le ha faltado, por ejemplo, al diputado del PP en el Congreso, Carlos Rojas, para rebatir a la vicepresidenta Nadia Calviño, que algunas de las propuestas de rebajas fiscales que propugnan los populares acababan de ser anunciadas por dirigentes socialistas autonómicos como Puig.

Tampoco desde las filas socialistas estatales se pudo evitar abiertamente la pregunta ante el desmarque de uno de los barones de Sánchez, que afianza un territorio esencial en el mapa electoral de cara a los futuros comicios. En este caso, quizás para suavizar el golpe, se buscó primero el contexto como atenuante: el Debate de Política General de la Comunidad Valenciana, pero aún así el malestar, o enfado no se pudo o no se quiso disimular.

El mensaje de la portavoz socialista del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, dejó claro que no gustaba un anuncio que no solo se oponía a la línea marcada por el PSOE en materia fiscal sino que tendría consecuencias: “Cada vez que reducimos políticas fiscales, estamos reduciendo ingresos que luego se necesitarán en forma de maestros o de prestaciones”, aseguró la portavoz.

También en la rueda tras el Consejo de Ministros, añadió que la política fiscal “no se puede hacer en abstracto”, matizando que cada reducción de impuestos supone decidir sobre “qué recordar”, en una clara referencia, aunque no explícita a la decisión no consensuada del President Valenciano.

El ‘miedo a las urnas’ y el giro del discurso

Por último, cabe destacar que en la intervención de la portavoz de PP en Les Corts, Maria José Catalá, en el debate de política general de la Comunitat, esta le acusó abiertamente de sumarse a las propuestas de los populares en materia fiscal por “miedo a las urnas”.

En la intervención, le recriminó también el anuncio de medidas de carácter electoralista. Pero es que además, específicamente en el tema de los impuestos, sorprende que pocos días antes y cuando el foco se centraba en otros territorios nacionales, era el mismo Puig quien se hacía eco, delante de Sánchez, del discurso que, en lenguaje popular venía a decir que quienes podían rebajar impuestos era porque no necesitaban esos ingresos. Unas afirmaciones difíciles de cuadrar con los anuncios hechos horas después y que tanto han enfurecido a su partido.

CatalàEspañol